En las manos de Nadal
Hoy se decide la eliminatoria. Primer duelo, Rafa-Djokovic (10:00, La 1).


Tras las revisiones, los ingenieros y la luz verde para la salida, David Ferrer abrió en pura explosión física: brincando sobre el servicio de Djokovic, cuyos lujosos recursos parecen haberse ajustado a las pistas duras. Djokovic quiso tratar a Ferrer como si estuviera en la pista rápida de Dubai, con estos resultados: el número uno de Serbia tardó 16 minutos en lograr su primer juego. Ferrer ganó siete juegos sobre el servicio de Djokovic y le restó el 49% de primeros saques, una barbaridad.
En dos horas y 50 minutos acabó el martirio de Djokovic ante Ferrer, muro galopante en el que rebotaban esos disparos que en pista dura suben de calibre. Djokovic no sabe jugar de otra manera. Bienvenido a la tierra, hábitat natural de Ferrer. Y no sólo de Ferrer. A ver
Tierra.
"Nadal puede jugar bien en cualquier superficie, pero cuando juega en tierra es como si volviera al patio de su casa, de la casa donde nació. Las demás superficies son para Rafa como casas alquiladas". El autor de la metáfora se llama Björn Rune Borg, ganó 11 torneos de Grand Slam y este mismo año puede perder cierto récord en Roland Garros a manos del amo de la tierra, de la tierra batida: Nadal, claro.
Tras el 1-0, puntazo de Ferrer, el señor Nadal, propietario de la tierra batida, volvió a su patio. Y le metió a Janko Tipsarevic 6-1, 6-0 y 6-2, en hora y 36 minutos. Tipsarevic, número 47 del mundo, no es para nada un cualquiera. Hizo octavos de final en Wimbledon 2008. Y Nadal no jugó lo que se dice bien. Él mismo lo corroboró. Pero se mostró afinado y afilado, lanzando bolas con peso y sonido de adoquines, más killer, más máquina de destrucción que nunca: Tipsarevic se pasó el rato sufriendo un suplicio en el lado del revés, un bombardeo masivo a babor. Con 6-1 y 6-0, en el primer juego del tercer set, Nadal corrió y devoró (Nadal no gana: devora) una dejada por la que otro jugador ni siquiera se hubiese molestado. El serbio iba a sumar 48 errores no forzados. "En tierra batida, Nadal está simplemente a otro nivel", analizó Tipsarevic, que en el brazo lleva tatuada la sentencia de Dostoievski: "La Belleza salvará al Mundo". La belleza de poco sirve en la tierra, Planeta Nadal.
Bajo la cuchilla del 2-0, Serbia no se dejó enterrar. En dobles, los altísimos Zimonjic y Troicki dominaron a Robredo y Feliciano López, cuyo servicio, como pasa con el de Djokovic, pierde vatios en la arcilla. Las voleas del sensacional doblista Zimonjic gobernaron la red. Los serbios rescataron el primer set en muerte súbita gracias a tres errores consecutivos de los españoles, que desde ahí navegaron con plomo en las alas: 2-1. Hoy, a las 10:00 horas, Nadal y Djokovic por el cuarto punto. Cerrarían Ferrer y Tipsarevic. Los capitanes protestaron el horario temprano que había sellado el árbitro, pero así quedó. Como suele ocurrir, España queda en manos de Nadal, afilado ingenio de destrucción. Djokovic también está en las manos de Nadal: pero de otra manera.
David Ferrer: "Djokovic estuvo muy irregular"
"No fue fácil. El partido tuvo momentos claves que cayeron de mi lado. Novak estuvo muy irregular y yo muy consistente. Hice mi juego y me sentí cómodo, y Novak falló en momentos importantes. En tierra siempre devuelves una pelota más".
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Rafa Nadal: "El físico tiene un límite"
"Agradezco el apoyo que he tenido. La Davis es uno de los grandes objetivos. Djokovic acabó jugando bien y con él tendré que estar mejor que ante Tipsarevic. Tras Australia, tuve muy poco descanso y el físico tiene un límite".