Argentina alcanza la final por el 'vendaval Del Potro'
Batió a Andreev en el quinto partido y acabó con Rusia


No hay mejor forma de festejar un cumpleaños (mañana, veinte velitas), ni mejor modo de seguir creciendo, más allá incluso de su 1,98, que llevar al país a la final de la Copa Davis. Juan Martín del Potro es portada hoy en Argentina tras batir a Igor Andreev y apuntar a una Ensaladera por la que también puja España. Final inédita. Que gusta. Puro dulce de leche.
En el invierno porteño las penas iban más allá del barrio de La Boca, donde el fútbol xeneize caía con Tigre al descanso (2-3). A esa hora, cruzando Barracas y Nueva Pompeya, en Parque Roca, Nalbandián cedía ante Davydenko en el cuarto partido de la eliminatoria. De poco le sirvió ganar el primer set (6-3). La respuesta rusa no admitió peros: 6-3, 7-6 (2) y 6-0 y una semifinal empatada, correosa. La final de la Davis para el tenis argentino se alejaba. ¿O no? Quedaba Del Potro y él es caballo ganador hoy día, con éxitos que le hacen saltar de la televisión a las portadas, y de ahí a fiestas benéficas. Su nombre se ha colado entre el fútbol y las telenovelas, un reto sólo a la altura Vilas. Del Potro confirmó ante Andreev su gran tenis, con una victoria rápida y necesitada antes de que en Buenos Aires cayera la noche: 6-4, 6-2 y 6-1. Metía a Argentina en la final de la Davis, donde el rey Nadal deberá hacer las maletas. Buenos Aires o Córdoba aguardan a nuestra Armada. Final con ñ.
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En Córdoba o en Buenos Aires
Tenemos rival, Argentina, aunque aún no sabemos dónde se disputará la final. Dos son las opciones que baraja la Federación Argentina de Tenis: Parque Roca (14.000 aficionados), en Buenos Aires, donde se ha jugado la semifinal contra Rusia; y el estadio Orfeo, en Córdoba. Pese a que el tenis argentino ha brillado tradicionalmente sobre pista de tierra, la final se jugará en moqueta, una superficie en la que se sienten cómodos Nalbandián y Del Potro, primeros espadas del equipo. En cuanto al estadio, la Federación Internacional exige una capacidad mínima de 12.000 espectadores, algo que no cumple Córdoba (9.000). Quizá podría hacerse una excepción como ya ocurrió en 2005 con Bratislava.