Nadal abre Las Ventas ante el gigante Querrey
David Ferrer cerrará la jornada enfrentándose a Andy Roddick


No es de Ronda, ni se llama Cayetano; es de Manacor, se llama Rafael Nadal, es el número uno mundial del tenis y hace el paseíllo en Madrid para intentar poner a España en la final de la Copa Davis. En tiempos en los que al toreo no le sobran héroes, parece oportuno que un joven tenista de Manacor herede algo de esa épica que forjaron Gregorio Corrochano y Ernest Hemingway, entre muchos otros.
No es de Ronda, ni se llama Cayetano, pero la cátedra de Madrid aguarda a Rafa Nadal en la Davis, ante los Estados Unidos de América, como Corrochano y Hemingway aguardaron a aquel Cayetano, El Niño de la Palma, y a su hijo, Antonio Ordóñez Araujo antes o al final de aquellos veranos sangrientos. Y, ¿cómo está y qué va a hacer Rafael Nadal en la meseta de Las Ventas...?
Pues, para empezar, Nadal, un Nadal sensiblemente más delgado que en Roland Garros y Wimbledon, abre la eliminatoria ante Sam Querrey, el gigante californiano de 1,98 y 20 años, al que Rafa ya ha ganado dos veces, siempre en pista dura. La última, en Nueva York, hace 18 días. Pero el tremendo Querrey siempre arrancó un set. En el power game, el juego de pegada, Querrey da miedo. En entrenamientos, Sam dobla la mano al mismo Roddick.
"El último gran esfuerzo antes de un parón de verdad". Así ha definido el mismo Nadal esta semifinal de Davis. No se ve a Rafa demasiado cómodo. Trae prevenciones, como los toreros que en San Isidro se quejan del viento o del tendido siete: la trifulca abierta con el presidente Muñoz, la altitud de Madrid, la tierra de la pista. Nadal incluso habla de las "opciones" de Querrey. Al fin aclara, para que nadie dude: "Voy a salir a dar todo lo que tengo". Eso se sabe. Pero, ¿cuánto tiene Nadal, cuánto gas queda en el tanque de Nadal...?
Decisivo.
Tras las respuestas de Nadal, llegará un compromiso con pinta de decisivo: Ferrer-Roddick. "Prefiero que no sea Sam Querrey el que escuche en el vestuario cómo gritan 20.000 personas en el primer partido; Roddick está más acostumbrado", declara Patrick McEnroe, capitán estadounidense.
Noticias relacionadas
Ya en horario de sobremesa, y tras el Nadal-Querrey, tocará a David Ferrer y Andy Roddick la lidia del segundo individual: un punto de incalculable valor, que puede decantar definitivamente la eliminatoria... o extenderla, al menos, hasta la tarde venteña del domingo.
Aunque Ferrer domina a Roddick cara a cara (3-2), nunca jugaron en tierra batida, ni a cinco sets, ni en Davis. Ventaja para Ferrer: la tierra. Inconvenientes: la distancia de cinco sets, la presión de la Davis, y el saque-cañón de Roddick, favorecido por la altitud. En apariencia, Ferrer no terminó el US Open a tope de reservas. En Davis, Roddick juega mucho y bien: 29 victorias en 38 partidos... y siete derrotas en tierra. Que Dios reparta suerte, dirían Corrochano y Hemingway.