Nadal, a estrenarse en hierba
Pudo con el cañonero Roddick y hoy le espera Djokovic en la final


Rafa Nadal llegó a la hierba de Queen's el lunes, tras haber ganado su cuarto título de Roland Garros el domingo. Se entrenó, disputó un dobles el martes y el miércoles comenzó a asombrar con sus victorias: Jonas Bjorkman (reputado doblista y semifinalista en Wimbledon), Kei Nishikori (japonés en alza ganador en Delray Beach), Ivo Karlovic (gigante de 208 cm capaz de ensartar 51 aces en un partido de Wimbledon) y ayer Andy Roddick (cuatro veces ganador en el Club de la Reina y segundo en la estadística de aces en 2008).
El nervioso chico de Omaha se fue con la cabeza gacha tras recibir un 7-5 y 6-4 por parte de Nadal en menos de hora y media. Dos roturas de servicio, en el undécimo juego y en el quinto de la segunda manga, pusieron a Nadal en una nueva tesitura de seguir haciendo historia en la final contra Novak Djokovic, que no tuvo piedad de Nalbandián (6-1 y 6-0).
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Con el actual formato de Queen's, nadie ha hecho doblete viniendo de ganar en París. Desde 1972 (Andrés Gimeno, Eastbourne) no hay hombre español que haya ganado una final sobre hierba. Y esta es la única superficie que se le resiste a Rafa.
"Era impensable estar en la final sin haber tenido días de adaptación. Me estoy sintiendo cómodo en la hierba y mi servicio me está ayudando mucho", cuenta Nadal, que sólo ha cedido el saque una vez ante Nishikori. El monstruo de la tierra, que venía para rodarse, puede plantarse en Wimbledon con otra muesca: esta vez en hierba.