Poca estatura y mucho corazón
La tenista mallorquina lideró a España con su victoria en tres partidos de las semifinales contra China. Mide sólo 1,56 m, pero es toda garra.

"Nos enfrentamos a jugadoras más altas y más potentes, pero a corazón no nos gana nadie". Son palabras de Mico Margets que se ajustan como un guante a Nuria Llagostera Vives (Palma, 1980), que asumió el liderazgo del equipo ante la renuncia de Anabel Medina para centrarse más en su carrera individual y en los Juegos Olímpicos y de Vivi Ruano por problemas personales. La tenista mallorquina sólo mide 1,56 m, pero su garra y su fe han crecido a la par que se encontraba con problemas en su carrera. En 2005 ganó el torneo de Rabat (Marruecos) y logró su mejor ranking (35ª), pero luego las lesiones le cortaron la progresión. En 2006 tuvo que pasar por el quirófano para reparar una muñeca derecha muy tocada y comenzó 2007 hundida en la clasificación, ya que llegó a caer más allá del puesto 600.
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Comenzó entonces una escalada por torneos menores, de categoría ITF, hasta que en febrero volvió a levantar un trofeo del circuito WTA en Bogotá. Por fin veía la luz tras muchas horas de avión y canchas alejadas de los focos.
"Aquí no hay héroes ni heroínas. Somos un equipo", comentó en Pekín. Allí ganó el primer día a Zheng, el segundo a Peng poniendo el 3-0 y participó en la victoria del dobles junto a María José Martínez por lesión de Arantxa Parra. Fue su momento de gloria, que espera mantener antes de que se le escape el tren.