Venus vuelve a reinar en Londres
Venus no se podía llamar de otra forma. Es deslumbrante, en cuerpo y en tenis, arrebatadora y arrogante. Es Malcolm X con raqueta, el poder negro. Ayer ganó Wimbledon, el torneo vestido de blanco, y lo hizo 50 años después de que Althea Gibson se convirtiera en la primera negra que participaba en Los Campeonatos. Gibson no sólo rompió el tabú, sino que se proclamó campeona en 1957 y 1959. Venus también ha repetido.

El lobo se comió a Caperucita y Henin se desvaneció entre los cañonazos. El servicio de Venus es demasiado fuerte. Desde allí domina todo el juego, con violencia, sin tregua. "Wimbledon será un lugar muy especial para mí en los próximos años porque mis rivales apenas pueden devolver mi saque".
Henin era como un espadachín en el desembarco de Normandía. Ganó la fuerza bruta sobre el claqué. Aún así, el suspiro belga se anotó un set, un premio a la inteligencia, aunque los cien millones de pesetas que recibe la campeona fueron para la Williams.
Venus, con problemas crónicos en las muñecas que estuvieron a punto de retirarla, sumó su tercer título del Grand Slam (Wimbledon y US Open 2000). También fue campeona olímpica en Atlanta. Varias vidas con sólo 21 años. Su padre, Richard, no para de recordar a sus hijas que, aunque ahora triunfan en un mundo de blancos, salieron de un gheto negro de Los Angeles. El puño en alto. Por eso el clan Williams parece disfrutar haciendo ruido.
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Con su trofeo en la mano, Venus dijo "te quiero" a su hermana Serena, mientras papá inmortalizaba el momento con su cámara de fotos. Está preparando una página web para mayor gloria de las niñas. Los 14.000 espectadores que abarrotaban la central aplaudían con moderado entusiasmo (iban con Henin) y el florido palco se rendía ante la evidencia. Allí estaban Jack Nicholson y su novia Lara Flynn Boyle, Paul McCartney, Boris Becker, los príncipes Felipe y Matilda de Bélgica, la duquesa de Kent...
Entre tanto oropel, papá Richard sonreía, en pantalón corto y camiseta, feliz, en medio esa gente estirada, mitad pasta, mitad escayola.