“Djokovic es el mejor de todos los tiempos, pero Federer es el más grande, no tiene rival”. Hay que alabarle el gusto, pero la respuesta, planteada así, es incorrecta.
No vamos a quedarnos con su última foto, sino con tantísimas gestas que nos hicieron soñar. Los grandes campeones pueden retirarse, pero no mueren nunca.