Cerolímites

El blog del deporte Outdoor, los Viajes de Aventuras y el estilo de Vida Activo.

Autor: Eduardo Salete
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Cat Ski

La experiencia de esquí más exclusiva y natural de Hokkaido (Japón).

Cat Ski
Eduardo Salete Balder

Hokkaido es el destino de la nieve en polvo en el mundo. NO busque en otro sitio, no la va a encontrar ni de mejor calidad ni tan abundante, y eso que esta temporada han tenido tan solo un tercio de la nieve de lo normal, este año tienen dos metros de nieve, casi nada. Dentro de la isla septentrional japonesa, del tamaño de Andalucía más o menos, hay varios puntos de esquí muy potente, desde la propia capital Sapporo, al mundialmente conocido Niseko, o la zona central de Furano. pero si dentro de la excelencia que ofrece el anillo de esquí central, quiere algo mas especial, mas exclusivo, más en contacto con la naturaleza puede poner rumbo al norte de la isla, en las estribaciones del Parque Nacional Daisetsuzan, el mayor de Japón, donde encontrará la antigua estación de esquí Kitataitsetsu,

Kitataitsetsu, se encuentra a tan solo 85 Km de la ciudad de Asahikawa en el centro de Hokkaido, y es un dominio de montaña privado donde el esquí backcountry toma otro sabor. Alli opera Tengu Cat-Ski, una empresa de guías de montaña, miembros de Helicat Canadá, que capitanean expediciones de esquí fuera de pista. La particularidad es que los esquiadores son transportados al pico de la montaña en una máquina pisanieves tuneada con cabina para pasajeros acoplada (snowcat).

Nao Kato, guía de Tengu-Cat, antes del descenso.

En el edificio principal de Tengu Cat-Ski, a primera hora se reúnen los esquiadores con el jefe de guías Nao Kato, un experto boarder que ha recorrido el mundo buscando las mejores pendientes y que ha trabajado en parajes tan extremos como Alaska. “En todos los lugares del mundo donde he esquiado, nunca he encontrado nieve como que tenemos en Hokkaido”- comenta Nao, animando la expectación de los esquiadores. No es marketing, Nao se toma su trabajo muy en serio. Primero da una pequeña charla de cómo va a ser la jornada y cuáles son las instrucciones para aprovecharla al máximo. Después imparte un pequeño cursillo de seguridad y búsqueda en caso de avalancha. Aviso, ya puede ser usted un guía experimentado de montaña que de esta curso no se libra, es más, si se la pierde no podrá unirse a la jornada de esquí. Aquí la disciplina japonesa es muy evidente, sobre todo teniendo en cuenta que la última avalancha la tuvieron hace 10 años y no había esquiadores en la montaña.

Después de la preparación todos los esquiadores se reúnen en el “minibús” montado sobre el vehículo pisanieves, el Cat, con capacidad para unos 14 esquiadores. El conductor lo pone en marcha y se inicia una de las tres subidas que se hará por la mañana. El “Cat” asciende serpenteando por la cara norte de la montaña. Rebasa bosques de pinos y bambú, amplias laderas, algunas antiguas pistas de esquí onduladas por más de dos metros de nieve. La maquina por fin llega a su destino. En la antigua estación de un telesilla abandonado se abre el gran valle y en frente las montañas que delimitan Engaru. Casi un kilometro de descenso se ofrece ante las tablas, en un gran ladera orlada por bosques a ambos lados. Primero se lanza Nao Cato, el guía, al que no hay que rebasar bajo ningún concepto y que se asegura de que el descenso es seguro. Después el resto de partida, por último Chiranu Hoshino, el guía escoba que atenderá a cualquiera que precise de ayuda.

Futoshi Miyawaki, experto snowboarder disfrutando de Kitataitsetsu.

Esquiar en tanta cantidad nieve en polvo, y una nieve tan ligera, es una sensación muy diferente a esquiar en pista. En pista es deslizarse y derrapar, en polvo es flotar. Los esquíes van ondulando sin vibración alguna y se asemejan más a alerones en su comportamiento, que a tablas. Las que mejor aprecian esta diferencia son las rodillas que casi no sufren, entre el grupo hay una esquiadora experimentada de unos 70 años - “Vengo aquí cada año, porque las lesiones de rodilla me impiden esquiar en otro tipo de nieve. Pero con la amortiguación que proporciona esta nieve sigo pudiendo disfrutar del esquí. Bueno y del maravilloso paisaje que nos rodea, eso también cuenta”- me comenta con una sonrisa y con la excitación propia de alguien que acaba de descubrir el esquí. Requiere su tiempo adaptarse a una nieve como la de Hokkaido, pero una vez hecho, la diversión está asegurada. Un punto importante es evitar pasar vegetación que brota sobre la superficie de la nieve, a veces quedan ocultas ramas o raíces donde puede engancharse un esquí lo que provoca caídas. Tranquilos, es como caer en un colchón de plumas de 5 metros de grosor

El descenso se prolonga atravesando bosques. El día es espléndido, completamente despejado y con un sol brillante que apacigua los - 8 Cº de temperatura. Los rayos se filtran entre las ramas de los pinos y solo se escucha la propia respiración, los esquíes, enterrados en la nieve, no emiten sonido alguno. Las sensaciones que nacen de experimentar el esquí en este paisaje son inefables, hay que vivirlas.

Partida de esquiadores con el Snow-Cat a la espalda.

Al final del descenso espera Nao junto al minibús-quitanieves. Dos descensos más, en completa soledad, por la montaña que incluyen laderas, bosques, pendientes pronunciadas, saltos para completar la mañana. Pero se debe esquiar bien, si cuesta esquiar en estas condiciones y se retrasa al grupo te pueden pedir que abandones las expediciones. Así que esa experiencia está reservada a esquiadores con suficiente cualificación.

Después, en el centro de Tengu-Cat se sirve la comida, un sabroso ramen de pollo para calentar el cuerpo y después la especialidad Genghis Khan, carne y verdura a la brasa. Hay que reponer fuerzas y descansar, por la tarde quedan otros 3 descensos, tan diferentes entre ellos como hermosos.

Experiencia cat-skiing, Kitataitsetsu (Hokkaido).

Cuadro guía

Dormir: Yukomabetsu Ryokan. Alojamiento tradicional Japonés dentro del Parque Nacional Daisetsuzan y a 10 minutos del volcán Asahidake. Destaca sus baños tradicionales de aguas termales y su restaurante de comida local.

Maure Villa. En mitad del bosque en Entaru, cerca del río Murii, donde habitan osos y ciervos, se levanta esta villa de estilo inglés, que también cuenta con baños de aguas termales y una amplia selección de vinos de la región.

Hoshino Resorts. Centro de operaciones de esquí en toda la zona de Furano, con su propio club y tienda de esquí.

Comer: Hokkaido es el paraíso del pescado y la comida Sushi, pero en invierno entra mejor un ramen de cerdo o pollo o el Gengis Khan, carne y verdura a la plancha. Prueben sus patatas típicas y el vino de la región.

Acción: Tengu- Cat , Toda la montaña para ti solo de enero a marzo; Esquí en Asahidake Hokkaido Outdoor Adventure (HOA), esquí en la montaña más alta de la isla. Guías: En Hokkaido no mucha gente habla inglés, Wonder Trunk es una agencia especializada en viajes de todo tipo en la isla.

Visitar:la ciudad de Otaru al norte de Sapporo. Una antigua ciudad comercial que conserva el encanto de tiempos pasados. Sapporo: el mercado de pescado donde se puede encontrar de todo y vivir la noche en el barrio