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Corazón Atlético

Luis Aragonés, Simeone y la afición son las mejores señas de identidad de un equipo diferente. Este rincón pretende expresar los sentimientos de un club que sigue peleando por estar en la élite mundial.

Autor: Manolete

El Atlético es mucho más serio que Griezmann

Ya es más que cansino y es el Atlético el que tiene que decir basta. Si ya la pasada temporada, Griezmann dinamitó los cimientos del equipo con su amenaza de irse al Barça, con aumento de ficha desorbitada, concesión de fichajes desorbitados y lo que es peor siendo una referencia a que ha dinamitado la tranquilidad del vestuario, ahora vuelve a las andadas. Nuevamente coquetea con los azulgranas y hasta se filtra que estaría dispuesto a bajarse su sueldo por los títulos que podría conseguir junto a Messi. Son unos avales suficientes como para que Gil Marín ni siquiera se vaya reunir con el jugador para planificar la próxima temporada. El sentimiento rojiblanco como dejó claro Godín en su despedida y el propio Metropolitano es algo mucho más serio que como se lo ha tomado un futbolista al que se le ha colocado el cartel de estrella y está muy lejos de ser ni siquiera camarero de la mesa en la que se puedan sentar Messi y Cristiano. Además las consecuencias de tantas concesiones sus propios compañeros se subieron a la parra, pidiendo aumentos y amenazando con ofertas y la peor consecuencia es que nuestro capitán Godín se nos marcha al Inter. Hasta Simeone reconocía que no se lo podía dar más cariños de los que ha recibido y que por lo tanto que tome la decisión que estime oportuna. Tampoco entre los aficionados se va a producir un drama si al final hace las maletas y hasta aumentarían las ilusiones de que con los 125 millones de euros que se ingresarían en las arcas se podría fichar un delantero de la relevancia en su día de Agüero, Forlán o Falcao que marcaron las diferencias. La directiva debe saber el escudo que defienden, que es el momento de pegar un puñetazo encima de la mesa de Griezmann y que sepan que nadie va a pensar que su salida sea un paso atrás. Incluso se puede entender que es otro peldaño más para poder soñar con la Champions de la próxima temporada.

Al final acabó una temporada que no pasará a la historia del club. Subcampeonato por décima vez en la historia, el segundo del cholismo, el mejor equipo de Madrid y las garantías de que se jugará la SuperCopa de España, pero lo menos relevante fue el empate ante el Sevilla. Lo más relevante y que ha quedado en la historia colchonera es la despedida de Godín. Un ejemplo de capitán al que no vamos a olvidar nunca, que esperamos que vuelva cuando cuelgue las botas y que ha dejado un relevo de garantías para su brazalete de capitán. El capitán Koke tiene todos los valores necesarios como para poder mantener a un bloque de futbolistas identificados con la entidad y el escudo que defienden. Tampoco nos vamos a olvidar de la ovación que se llevó el equipo femenino, pese a no poder conseguir el doblete y los catorce equipos de la cantera que han ganado sus competiciones. Está claro que los chavales han tenido un rendimiento mejor que los mayores y es urgente tener ya la Ciudad Deportiva del Metropolitano. Ahora la prioridad es volcarse con el Atlético B que va a entrar en la pelea por subir a Segunda División y ha enseñado argumentos como para pensar en la machada, ya que varios de sus jugadores han sido utilizados por las lesiones por Simeone y no han desentonado en la primera plantilla. Tras Levante, el viaje a Jerusalén, y los despachos serán el foco de atención con su acierto para los fichajes, ya que los de esta campaña, salvo Rodri, se han merecido un suspenso.