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Zidane-Simeone: la Champions como salvación

Mr. Pentland

Míster Pentland fue justo lo que la mayoría llevamos dentro: un entrenador. El precursor y más innovador. Este rincón tratará de su gremio. De los inicios, las trayectorias y las anécdotas de sus sucesores. Modestos y profesionales. Españoles y foráneos. De club o seleccionadores. Bienvenido. Pase y tome asiento.

Autor: Alfredo Matilla

Zidane-Simeone: la Champions como salvación

El de hoy es un enfrentamiento inédito en los banquillos entre Zidane y Simeone con sus equipos eliminados ya en la Copa, distanciados en la pelea por la Liga y fiando todo a Europa. El francés se juega en esa búsqueda de la Undécima el futuro. El argentino, más bien, dar continuidad a este milagro. He aquí un análisis de ambos que evita cosas ya sabidas sobre ambos y referencias y estadísticas que podrán encontrar en nuestra web. Un resumen del pasado más reciente, del presente más exigente y del pasado más inesperado.

Zidane: aferrado a Europa, sueña con ser el nuevo Muñoz o Del Bosque

Dos meses y medio después de su debut en el banquillo del Madrid, ha habido tiempo para analizar la labor de Zidane antes de su primer partido grande, el derbi. Desde que llegó del Castilla, el Bernabéu se divierte más (20 goles) aunque las salidas gustan menos (cuatro puntos perdidos). Ha aportado paz e ilusión y ha dejado mejor sabor de boca en la sala de prensa (“Cristiano está de puta madre”) que en el campo (mismo dibujo, idénticos agujeros). Algo impensable en su etapa como jugador. Ha recuperado la mejor versión de las estrellas, al mismo tiempo que ha visto ampliada la renta del Barça (llegó con -5 y está con -9). Y en definitiva, se ha despedido de la Liga, tras no oler la Copa, para aferrarse a la Champions. Como proyecto colectivo y como supervivencia personal.

Una vez fijado el objetivo, sobre Zidane ya sólo falta confirmar si continuará en el club la próxima temporada, tras sustituir a Benítez con la venia de Florentino, o bien si habrá sido un simple parapeto. Otro clínex de usar y tirar. Low siempre fue el deseado. De los entrenadores del Madrid (48) que llegaron a mitad de campaña en sus 114 años, revisen, muy pocos elegidos hicieron carrera. Es lo que tiene sumarse al proyecto de otros, sin los fichajes de uno. En la época moderna sólo Miguel Muñoz y Del Bosque lo lograron. Porque en este club ni ganar la Orejona asegura la vida. Que se lo pregunten al actual seleccionador, a Heynckes o a Ancelotti.

El modus operandi siempre fue el mismo con los cambios a la carrera. Maldita hemeroteca. El presidente nombra un recambio repleto de bondades mientras reparte culpas para no sonrojarse, los primeros resultados dan alas, los jugadores escenifican o exageran una piña como dardo al caído, parte de la prensa infla los titulares harta de la crónica de sucesos y luego, a la primera curva, el invento descarrila. Antic, Beenhakker, Arsenio, Toshack, García Remón, Luxemburgo, López Caro, Juande... ya vivieron la experiencia. Todos se subieron al carro sobre la marcha. Y unos a los pocos días, otros meses más tarde y, como mucho, tras un año (que no una temporada) los echaron poniendo de moda el contrato temporal.

A Zidane, que tiene más vidas por ser quien fue y por venir recomendado por quien viene, sólo le vale comenzar ganando el derbi y repetir con los demás huesos hasta mayo. Para ello debe remangarse. El Madrid que hereda no ganó a ninguno de los cinco primeros. No puede dirigir otro tropiezo. Y en su primer Madrid-Atleti como jugador ya acabó pinchando (2-2)...

El método de Zidane

En el campo: Keylor fijo, rotaciones las justas, pretemporada para corregir la que no se hizo, Varane antes que Pepe, fe ciega en Modric, galones a Isco y cariño a Cristiano por encima de todos, incluido Bale.

Fuera: Conciliación, piña, sonrisa, amabilidad y buena cara con la prensa, optimismo pese a los pinchazos y, a diferencia de Benítez, poco intervencionismo y escasas entrevistas.

Ni altas ni cantera: Ha utilizado a 19 jugadores en Liga: seis españoles y cuatro canteranos. Poca bola a los fichajes: Casilla, Danilo, Kovacic y Lucas no juegan, Cheryshev se fue y a Casemiro se lo cargó.

Dar la talla: La misión de Zizou es brillar ante los grandes. Su Madrid, antes de que llegara ya tropezó ante PSG (0-0), Atleti (1-1), Sevilla (3-2), Barça (0-4), Villarreal (1-0) y Valencia (2-2).

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Simeone: con Luis superado y Zamora a tiro, ansía ser el rey del Bernabéu

Más allá de ganar una Liga, disputar la final de una Champions y unir a una religión, la colchonera, Simeone ha logrado lo imposible hasta la fecha en el Calderón: hacer de la continuidad un hábito e instaurar la fe inquebrantable en un guía. Por eso, si el Cholo pide rugir, su gente ruge. En un club en el que despedir entrenadores llegó a ser un pasatiempo para Gil, y donde ya pasaron 77 técnicos pese a que la entidad tiene un año menos de vida que el Madrid, el argentino regresa al Bernabéu con un logro impensable a tiro: lleva 161 partidos de Liga seguidos al frente del Atlético desde 2011 y sólo Ricardo Zamora le supera con 164. Ni Luis Aragonés lo logró. Y eso que fue ídolo, entrenó al equipo en varias etapas y es el que más partidos le ha dirigido en el campeonato (407). El Sabio pudo encadenar 155 encuentros. Si ellos ya pasaron a la historia, lo bueno de Simeone es que aún está escribiendo la suya. Hasta 2020, fin de su contrato, le quedan páginas.

Pero no es por eso por lo que le teme la afición del Madrid. Simeone ha conseguido que el Atleti se haya consolidado como china en el zapato de los grandes. Con un fútbol poco vistoso y sin la excusa de que ya no gasta millones (más de 130 este año). Pero tiene mérito. Partía desde muy abajo y será de los pocos entrenadores que tengan más victorias (2) que derrotas (1) en Liga en el Bernabéu. Por no echar mano de la Copa ni de la Supercopa. Lleva un 66% de éxito en rodeo ajeno cuando el Atlético, hasta que él llegó, llevaba el 16% (12 triunfos de 75 derbis). Su gran dolor, recordarán los madridistas y no olvidarán los atléticos, es aquella Champions de Lisboa. Una espinita que le hace tener el mismo objetivo ahora que Zidane. Conquistarla el 28 de mayo en Milán. Aunque por otro motivo: para demostrar que el crecimiento de su proyecto no decae y sigue intacto.

Para conseguir lo que nadie, tiene argumentos. Ganó 20 de 26 eliminatorias. Sólo le tumbaron el Rubin, Barça, Madrid y Celta. A ver el PSV. Pero también tiene problemas. Mientras cuenta con una defensa intachable, 24 partidos sin encajar, tiene una delantera de fogueo: siete partidos a cero. Jackson le salió rana, Vietto no explota, a Torres le cuesta y con Correa hay demasiada precaución. Sólo le queda Griezmann (19 tantos) para demostrar que tuvo razón al quedarse, para recordarle al Madrid que como técnico es la pesadilla que no fue como jugador (perdió el único duelo en Liga contra Zidane) y, sobre todo, para regalarle el gran objetivo a esa fiel hinchada a la que aún debe un milagro.

El método de Simeone

En el campo: Más de lo mismo: seguridad defensiva, más pulmones que creadores en medio campo y mucha velocidad arriba. Su descubrimiento: Carrasco. La decepción: Jackson.

Fuera: Le sigue yendo bien vender que el Atleti no compite con Madrid y Barça, pese a lo que se ha gastado. Este año ha levantado más al Calderón con sus gestos que con su apuesta.

Juventud: Ha utilizado a 24 jugadores en esta Liga, de los cuales ocho son españoles y seis canteranos: Gabi, Koke, Saúl, Lucas, Thomas y Óliver. Al ex del Oporto no le ha sabido sacar todo el jugo que tiene.

Falta un plus: Siendo meritoria la temporada, ya falló ante el Benfica (1-2), Barça (1-2 y 2-1), Villarreal (1-0 y 0-0), Real Madrid (1-1), Sevilla (0-0) y ante el Celta en la Copa. Eso sí, lleva cinco derbis invicto.

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