Cristiano, Kaká, Benzema y la paz

Todos los sueños de Florentino en una caja. Así vi el partido del campo del Ajax, en el que sus tres 'neogalácticos' brillaron y de qué manera. Cristiano, Benzema y Kaká fueron las grandes incorporaciones en su regreso ("hay que hacer en un año lo que habría que haber hecho en tres", ¿recuerdan") y pocas veces habíamos visto un partido pleno de los tres a un tiempo. Kaká ha sido un alma en pena; Benzema, un Guadiana que alternaba exhibiciones con tardes-noches en las que le invadía la melancolía. Sólo Cristiano ha estado siempre. Y ayer una vez más, o más que nunca, porque sacó al equipo de su única fase mala.
Noticias relacionadas
Pero iba con Kaká. Lo de ayer ya no era el Trofeo Bernabéu. Los habrá más difíciles, sí, pero era un partido de verdad, europeo, fuera de casa. De guante limpio, también es cierto. Kaká se movió bien, agitó el ataque, despertó otra vez la esperanza de volver a ver al Kaká del Milán. Nadie reprochará que pasase por delante de Özil y de Modric, a nadie extrañaría que ocurriese lo mismo en el Camp Nou. Por su parte, Benzema, al que me definió Ferrándiz nada más verle con un "tiene los pies de Nureyev", fue el delantero estilista y peligroso que Florentino soñaba, un jugador de altos vuelos que marcó un gol colosal.
Pero sobre todo Cristiano, con sus tres goles, dos de ellos en el único atasco que sufrió el Madrid, bien resuelto por Mourinho con los cambios. Cristiano es una fiera que lleva ya doce goles en este curso, que se va a los 158 en 154 partidos en el Madrid. No me canso de repetir estos datos, porque ese promedio va más allá de la Matrícula de Honor. Una victoria feliz en Ámsterdam, en fin, precedida de un acto de conciliación en la charla técnica en el hotel por la mañana, cuando Sergio Ramos pidió públicamente disculpas. El Madrid alcanza el sosiego justo en vísperas del Clásico. Gran noticia.



