Decisión discutible

Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha sentenciado que Ángel Mullera puede competir en Londres y ha competido, de forma que hay que acatar la sentencia, porque es la última instancia deportiva mundial. Estoy seguro de que la Federación Española de Atletismo ha recibido la noticia con alegría, porque huye como gato escaldado cuando hay que tomar decisiones firmes sobre estos temas. Ayer Alejandro Blanco, presidente del COE, y Miguel Cardenal, secretario de Estado para el Deporte, no consiguieron contactar con José María Odriozola, presidente de la Federación Española de Atletismo, también presente en Londres. Los dos primeros intentaban que Ángel Mullera no compitiera. El tercero... Paralelamente se convocó al Comite de Competición de la Federación Española de Atletismo para que decidiera sobre el particular. Y decidió que no, que no hay motivos para sancionar al atleta. Fue una reunión (si existió realmente) clandestina, porque el portavoz de la Federación dijo no saber dónde se reunían (si se reunían las tres abogadas presuntamente independientes) aunque advirtió que no fue en los locales de la Española. La RFEA tampoco supo (o quiso) decir a este periódico a qué hora viajaba Mullera de Londres). Secretos de Estado. Pero mis compañeros lo averiguaron.

De forma que el obstaculista ha corrido, en la primera serie. Tuvo la mala fortuna de ir por detrás de un atleta italiano que tropezó y cayó, y Mullera chocó contra él y también se fue al suelo. En todo caso, ya estaba fuera de carrera.  

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Pero volvamos al origen del conflicto. El TAS estima que los correos electrónicos comprometedores, en los que se trataban presuntamente asuntos de dopaje, no son suficientes para impedirle acudir a los Juegos ni para abrir una investigación. Decisión respetable, pero que no hay que compartir necesariamente. Y yo creo que es una decisión discutible. Pienso que sí, que hay que investigar. Al menos, eso. Y coincido plenamente en esto con Miguel Cardenal, el secretario de Estado para el Deporte, prestigioso jurista deportivo, por cierto. El TAS riñe a la Federación Española, que arguyó razones técnicas como motivo para apartarle del equipo, en lugar de acusarle de intento de dopaje. 

Evidentemente, yo no sé si el obstaculista se ha dopado o no, y quiero suponer que no, pero hay un razonamiento que se esgrime habitualmente por algunos y que no es válido. Ese que dice que mientras no hay positivo no hay dopaje. Es manifiestamente falso. Ben Johnson reconoció haberse dopado durante varios años antes de ser cazado en los Juegos de Seúl, y lo mismo hizo Dwain Chambers cuando cayó en el Caso Balco. Marion Jones fue sancionada y nunca dio positivo, lo mismo que el que fue su marido, Tim Montgomery… Y hay más y más casos, porque los controles no son infalibles, ni mucho menos, aunque cada vez son más sofisticados.