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Esas dos finales sin Casillas...

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Viendo a Casillas pensé que por fin tenía la colección completa, como Xavi, Iniesta y Puyol. Recordé tantos años del Madrid sin la Copa, tantos años que Raúl se marchó sin ganarla, quién sabe si para hacerlo ahora en Alemania. Y recordé también, inevitablemente, las dos finales perdidas por el Madrid con Casillas en el banquillo, por esas fuerzas que un poquito se movieron tanto tiempo en el club contra él y que al fin ha conseguido barrer. En las dos se quedó fuera, las dos le salieron mal al Madrid. En una, la del Centenariazo, la excusa de que César era el portero de la Copa valía a medias. Casillas había jugado parte de esa Copa, por lesión de César. Pero Hierro le hacía la guerrilla, aunque ahora lo niegue, y Del Bosque politiqueó. Luego fue la de Montjuïc, contra el Zaragoza, en plena efervescencia del Madrid Galáctico, cuya fecha de defunción fue justo ese día, y le puso la firma Galleti con su lejano gol. Hace poco lo recordábamos en la presentación de su libro en Zaragoza.

Bien, lo del 'portero de la Copa' es una costumbre que ya se va haciendo tradición. Forma parte del menor aprecio que se le tiene a esta competición, lo que permite utilizarla para tener en activo al segundo portero que, es verdad, si no es así no puede tener ocasiones de actuar. Esa costumbre se extendió desde los ochenta. ¿Y si llegamos a la final? En la mayoría de los casos se ha rectificado y se ha tirado del mejor portero, previas explicaciones corteses al buen suplente. Pero no siempre. Guardiola mismo apostó por Pinto. Nada que oponer. Un gran portero, que hasta me parece mejorado desde que está en el Barça.

Pero Casillas... Casillas es un portero superior y ya lo era entonces. En algún lugar estarían Del Bosque y Queiroz (bueno, De Bosque estuvo en Mestalla) viendo a Casillas taponar la gran fase de juego del Barça con esas paradas a Messi, Pedro y, sobre todo, Iniesta. Yo aún me pregunto cómo pudieron regalar una pieza así, dicho sea con respeto a César. Pero lo hicieron. Y el Madrid ha tardado dieciocho años en recuperar la Copa.