Raúl, te espero en la final

Tomás Roncero
Subdirector de Diario AS
Nació en Villarrubia de los Ojos en 1965. Subdirector de AS, colaborador del Carrusel y El Larguero y tertuliano de El Chiringuito. Cubrió los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, y los Mundiales de Italia 90, EE UU 94 y Francia 98. Autor de cuatro libros: Quinta del Buitre, El Gran Partido, Hala Madrid y Eso no estaba en mi libro del Real Madrid.
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Raúl, te espero en la final

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Me gustó mucho el sorteo. Más de lo que imaginan. En la víspera dije a mis amigos que quería al Tottenham. El rival idóneo. Londres. Buena plaza para ir calentando motores para la final de Wembley. El rival es bueno, pero no es un ‘team killer’, que diría Mourinho. Tiene un crack, Gareth Bale, y a gente muy válida como Van der Vaart (grande Rafael) y Crouch, un gigantón que ante Pepe y Carvalho tiene poco que hacer. Jugar primero en el Bernabéu puede parecer una faena, pero apretando lo mismo sale la eliminatoria resuelta y en la vuelta se puede reservar a varios titulares para el Madrid-Barça de Liga del 16 de abril, que se juega tres días después del partido de White Hart Lane. Creo que será una eliminatoria que no dejará daños colaterales y eso es lo más importante. Ya eliminamos al Tottenham en una de aquellas UEFAS históricas de los 80 y ahora no veo motivo para que no se repita la historia. Bien, bien, bien.

En cuanto a Raúl, yo era de los raulianos que no quería el cruce con el Schalke. Ver a Raúl con otra camiseta en el Bernabéu suponía un fuerte shock emocional y si se podía evitar, mejor. De hecho, no descarto una final Real Madrid-Schalke el 28 de mayo. Eso sí que sería grandioso. Tampoco me disgusta una semifinal con el Barça, dado que en la final los corazones se hubieran puesto demasiado en peligro. La última semifinal con ellos me lleva a la vaselina memorable de Zidane a Bonano que silenció el Camp Nou (menos a los 5.000 madridistas que había en las gradas) y el golazo de Raúl en la vuelta del Bernabéu con un chutazo desde treinta metros que hizo temblar la portería del Fondo Sur. Seamos claros, un madridista jamás temerá al Barça en Europa. Lo dice nuestra historia y lo dice el sentido de la justicia. Tengo la sensación de que de la mano de Mourinho vamos a llegar muy lejos. Esto de la Champions se le da como un guante hecho a mano y seguro que no nos va a fallar. Y ojo al Barça, que ante la tropa de Chingrinsky va a sufrir. La vuelta en Ucrania le hará pasarlas canutas. Ahora entenderán lo que es dejar de tener suerte en los sorteos. Eso sí, el Barça ha evitado un cruce con el Chelsea que le hubiera supuesto una pasta en su Tesorería para costear el homenaje a Obrevo que hubieran tenido que hacerle para conmemorar el expolio de haca dos años. Señoras, señores, con ustedes la Champions más morbosa de la historia. Yo no me lo pierdo. Ni mi Raulito tampoco. Nos vemos en Wembley, chaval.