Esa gallina vieja de moda

Mela Chércoles
Mela Chércoles nació en Madrid en 1975 y accedió a AS en 1996. Es enviado especial a los GGPP de Motociclismo desde 1999. Colaborador de la SER. Licenciado en Periodismo por el CEES, en la actualidad UEM. También ha cubierto el Dakar en 2004, la información del Real Madrid y la Selección Española de fútbol.
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Esa gallina vieja de moda

Hola a todos de nuevo. Seré breve en esta ocasión, o al menos lo intentaré, porque hay que salir rumbo a Cheste. La verdad es que resulta una gozada que el último gran premio del año sea en casa, porque la temporada se hace larga. Como ocurre con cierta frecuencia, la caravana mundialista recala en el trazado valenciano con casi todo el pescado vendido, lo que no va a impedir que las gradas estén bien pobladas, seguro.

De ello tienen culpa Julián Simón, campeonísimo de 125cc, Valentino Rossi, el insaciable ganador de MotoGP, y también Hiroshi Aoyama, al que con cinco puntitos le valdría para conquistar la corona de 250cc. Por este último quiero empezar…


 

Esa gallina vieja de moda

Tengo por costumbre mojarme, lo que implica quedar con el culo al aire con cierta frecuencia, a lo que también contribuye mi mal tino para los pronósticos. De esto podría dar fe mi amigo Sergio, con el que llevo jugando a la quiniela 20 años, o más bien pagándole sus apuestas de los domingos porque, el que acierta menos, paga, y ése suelo ser yo… Bueno, a lo que iba. Dije que quería que el título fuese para Simoncelli, porque me parecía más justo que se lo llevase él al no poder hacerlo ninguno de los españoles, y Aoyama va y se marca la mejor carrera de su vida. Su duelo con el italiano en Sepang fue formidable y se hizo acreedor al título con una actuación así y en un circuito que, en teoría, debía ser favorable para las motos italianas.

Y esto no es ser chaquetero, es decir las cosas como creo que son. Eso sí, la Honda de Hiroshi no es ni de lejos la misma que la de Faubel o Wilairot y el japonés tampoco ha mostrado esa agresividad durante el resto del año, porque lo suyo ha sido una apuesta por la regularidad. Dicho todo esto, que nadie se piense tampoco que puede celebrar ya el título, porque para ello deberá acabar en Cheste una carrera que se le va a hacer eterna o esperar a que no gane Simoncelli. El italiano ya se ha visto antes en situaciones así, mientras que el japonés no lo ha hecho nunca y, le pese a quien le pese, ya le hemos visto este año padecer la presión. Su equipo tuvo que ponerle las pilas después de su pésima actuación en Phillip Island por ese motivo.

Respecto a la pelea entre Bautista y Barberá por el bronce, será interesante ver cuál de los dos se lleva el gato al agua en este sentido, aunque esa es una guerra que puede motivar más a Héctor que a Álvaro. El talaverano ha tenido claras opciones de título, y las ha dejado escapar incomprensiblemente. El valenciano, por su parte, está firmando un gran final de año y tiene la moral por las nubes.


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Lo de Simón en 125cc merece una mención especial. Como es costumbre, el campeón pasó por la Redacción de AS para brindar su título a nuestros lectores y mis compañeros pudieron demostrar que mantiene la humildad y la educación de siempre, que el título no se le ha subido a la cabeza y ni se le va a subir. No hay más que ver cómo afrontó la carrera de Sepang. Siendo ya campeón, no se conformó en ningún momento y trabajó como en cualquier otro gran premio con la victoria como único objetivo.

La consiguió de manera brillante, como en Australia, y demostró que su hambre de gloria no se va a saciar con un título… Sólo le falta rematar con un triunfo en casa, porque ha sido la única pega que se le puede poner esta temporada. Se cayó en Jerez, la lió en Montmeló celebrando la victoria antes de tiempo y se volvió a caer en Estoril, que es como la cuarta carrera de casa. En Valencia irá a por todas, para despedirse de 125 por la puerta grande, pero no lo tendrá fácil, porque todos se lo van a tomar como la primera carrera de 2010, empezando por los españoles. Espargaró está enorme; Terol es muy bueno; a Márquez la mala suerte en forma de avería le tiene que abandonar algún día; Gadea siempre lo hace bien en Cheste; y Vázquez, Olivé, Rabat y Salom quieren rematar el año lo mejor posible.


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Y vamos con MotoGP… Para agradar algunos, empezaré diciendo que aluciné con el exterior que Hayden le hizo a Lorenzo bajo la lluvia malaya. Sí, lo vi y lo aplaudí, porque me pareció espectacular. También me sorprendió gratamente el primer podio de Pedrosa en mojado pero, sobre todo, la manera en que contuvo en todo momento a Dovizioso. A Rossi, en cambio, creo que no le hubiera contenido de haber lanzado el italiano el ataque pero éste, una vez se fue al suelo Dovizioso, le daba igual celebrar el podio con un tercero o con un segundo puesto. También me alucinó la remontada inicial de Lorenzo, poniéndose delante de Rossi y octavo en sólo media vuelta, cuando salía el último. La remató con un cuarto puesto que me supo a poco, porque cuando Valentino se puso las pilas, no fue capaz de seguir su estela. Así lo reconoció él mismo. Pero por encima de todo, lo que más me divirtió y lo que siempre recordaré fue la enésima celebración original de Rossi.

‘Gallina Vecchia fa buon brodo’. O lo que es lo mismo: Gallina vieja hace buen caldo. Ni os imagináis el cachondeo que tengo desde hace años con esa frase, entre mis colegas del Mundial, y mis amigos en general. Por eso, no me extrañó nada que en cuanto Rossi apareció con semejante leyenda en su camiseta conmemorativa me llovieran los mensajes. Borja y Maroto, de Solo Moto y Motociclismo, fueron más lejos todavía, al preguntarme si tenía algo que ver yo con esa celebración. La duda surge porque este año, comiendo en Misano con Rino y Flavio, los capos del Fan Club de Vale, salió la frase a colación y mientras yo se la decía en español ellos lo hacían en italiano. Y significa lo mismo en España que en Italia, pero con Rossi la usaron para decirle al mundo, y sobre todo a sus rivales, que con 30 años sigue siendo el más grande y que los veinteañeros que quieren su corona tendrán que apretar mucho el culo para apartarle.

También me quedo con las palabras de Rossi a Lorenzo a pie de podio, cuando el mallorquín se tragó su orgullo y tuvo la deportividad de ir a felicitar al campeón: “Gran año. Gran rival. Enhorabuena…”.


 

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Por cierto, que la carrera la ganó Stoner dándole un baño a todos y confirmando que, de no haber sufrido los extraños problemas que sufrió, habría peleado por el título hasta el final. De hecho, he publicado estos días en el AS que, eliminando para todos las tres carreras que faltó el australiano (Brno, Indy y Misano) aún habría Mundial, porque Casey estaría a sólo 16 puntos de Rossi y 20 por delante de Lorenzo. El año que viene habrá que volver a contar con él y aún éste puede acabar como subcampeón, para lo que necesitaría ganar y que Lorenzo no puntuase. El mallorquín se merece esa plata por el año tan divertido que nos ha proporcionado.

PD: Esta posdata va dirigida para mi amigo Jorge Flo, pero os pongo a todos en situación. Es el columnista de las motos los viernes de gran premio y, en la última, me mandó un mensaje diciéndome que Dani Martín es el mejor artista español con diferencia, o algo así. Lo hizo porque no entiende mi pasión por Bunbury. Dani, el del Canto del loco, me parece bueno, incluso como actor, pero no le queda mili ni nada para llegar al nivel de Don Enrique Bunbury, alma de Héroes del Silencio y estrella rutilante en solitario. Por cierto, a ver si pagas de una vez la apuesta que perdiste conmigo, que yo ya te entregué el casco de Capirossi firmado por él cuando perdí la mía. Aprende un poco de Eva Perales, tu sexy y simpática compañera de jurado en Factor X, que ella no me falla. Je je je.