MOTOR

Todos los coches de Carlos Sainz en el WRC y en el Dakar

Descubre todos los vehículos que ha llevado el piloto español a lo largo de su carrera: desde el Ford Sierra RS Cosworth hasta el Mini John Cooper Works Buggy.

  • 1987 y 1988: Ford Sierra RS Cosworth

    1987 y 1988: Ford Sierra RS Cosworth

    El desembarco de Carlos Sainz en el Mundial de Rallys se produjo al volante del Ford Sierra RS Cosworth, un vehículo muy potente, pero de tracción trasera, lo que limitaba su competitividad en superficies resbaladizas. Algo que no impidió que el madrileño se diera a conocer desde su llegada, triunfando en el primer tramo mundialista de su vida en el Rally de Portugal y, posteriormente ganándose el pasaporte a Toyota en Sanremo de 1988, donde dominó a los entonces intocables Lancia en su casa durante dos etapas.

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  • Bob Martin

    1989, 1990 y 1991: Toyota Celica GT Four

    Fue el coche de los primeros podios, las primeras victorias, y el primer título. Con su paso a Toyota Sainz pasaba a pilotar por fin un vehículo de tracción total en un equipo que aspiraba a todo. Crecieron juntos, el piloto, el coche y el equipo, hasta que en 1990 llegaron las primeras victorias en Acrópolis, Nueva Zelanda, Finlandia y Gran Bretaña, el primer título, que no se repitió en 1991 por auténtica mala suerte tras cosechar cinco triunfos a lo largo del año.

    FOTO: Bob Martin (Getty Images)

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  • DIARIO AS

    1992: Toyota Celica Turbo 4WD Carlos Sainz Limited

    En honor a sus victorias y a lograr el primer título mundial para Toyota, la firma nipona sacó una versión con el nombre del piloto madrileño: el coche con el que logró su segundo título en 1992. Pero no fue un camino de rosas, ya que costó conseguir la competitividad, que no llegó hasta final de temporada, justo para ganar las dos últimas citas en España y Gran Bretaña para asegurarse la corona. Con este coche consiguió uno de sus triunfos más importantes en el Rally Safari de Kenia.

    FOTO: DIARIO AS (DIARIO AS)

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  • 1993: Lancia Delta HF Integrale

    1993: Lancia Delta HF Integrale

    Lo que debía ser un idilio entre la marca más victoriosa y el piloto del momento se convirtió en un ‘vía crucis’. Carlos dejaba Toyota para seguir junto a Repsol, el patrocinador que le ayudó desde los comienzos, pero los italianos les engañaron. Ya no eran los otrora intocables sin límite de gasto, sino que, más bien al contrario, la falta de medios impidió el desarrollo del coche, en una temporada para olvidar.

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  • 1994 y 1995: Subaru Impreza 555

    1994 y 1995: Subaru Impreza 555

    La llegada de Sainz a Subaru catapultó al equipo capitaneado por David Richards desde un papel de actor secundario al de estrella del Mundial. La aportación del madrileño fue fundamental para que el Impreza se convirtiera en un coche ganador, aunque no se lo agradecieron como merecía. Más bien al contrario, las arbitrariedades del patrón de la formación arrebataron al ‘matador’ dos títulos que deberían haber sido suyos.

    FOTO: Web oficial de Carlos Sainz

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  • 1996: Ford Escort RS Cosworth

    1996: Ford Escort RS Cosworth

    Los disgustos de Subaru hicieron a Sainz regresar a Ford en 1996. Y, a pesar de que en esa época el equipo de Boreham estaba un tanto ‘oxidado’ y sin un rumbo concreto, de nuevo consiguió que el ya veterano Escort RS Cosworth les diera alguna alegría, como el triunfo en el Rally de Indonesia. A pesar de la precariedad, Carlos estuvo peleando por el título hasta casi final de temporada.

    FOTO: Web oficial de Carlos Sainz

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  • YANNIS BEHRAKIS

    1997: Ford Escort WRC

    En 1997 se inauguraba una nueva era en el Mundial con la llegada de los ‘world rally car’. Carlos convenció a los responsables de Ford para que cediesen la gestión de su programa deportivo al equipo de Malcolm Wilson, M-Sport. Y aunque los inicios son siempre complicados, esa temporada estuvo peleando por el título hasta el final y se anotó dos triunfos en el Rally Acrópolis y el de Indonesia.

    FOTO: YANNIS BEHRAKIS (REUTERS)

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  • Heritage Images

    1998 y 1999: Toyota Corolla WRC

    El esperado regreso a Toyota comenzó a lo grande, ganando en Montecarlo a la primera, pero ese año terminó con el momento más triste de la carrera de Carlos Sainz: perdiendo el título a 500 metros de la meta en Gran Bretaña. No fueron dos años fáciles, sobre todo porque el coche era complicado de conducir, pero se culminaron con el título de marcas conseguido en 1999, un anhelo de la marca a la que dio su primera corona mundialista en 1990.

    FOTO: Heritage Images (Getty Images)

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  • Firo Foto

    2000, 2001 y 2002: Ford Focus WRC

    Carlos regresaba a Ford sin temor a que se reprodujesen las controversias vividas en Subaru con Colin McRae, con el que de nuevo debía compartir techo en un equipo británico. El saldo de esas tres temporadas parece escaso, ya que sólo sumó dos triunfos, pero lo cierto es que estuvo peleando por las victorias en infinidad de rallys con un coche que resultaba muy competitivo en tierra, pero menos en asfalto. La llegada de Peugeot y sus medios ilimitados impidió vivir más alegrías.

    FOTO: Firo Foto (Getty Images)

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  • Reporter Images/ Grazia Neri

    2003, 2004 y 2005: Citroën Xsara WRC

    Con Citroën Sainz vivió una bonita despedida del Mundial. A pesar de que entró ‘con calzador’ en la formación francesa, pronto se ganó su confianza, siendo pieza clave en el desarrollo del Xsara, que sobre todo en tierra tenía muchas carencias. La aportación del madrileño fue básica para cimentar la década de éxitos de Loeb y Citroën, y se lo agradecieron organizando una despedida a lo grande en la Puerta de Alcalá. En 2005, ya retirado, tuvo que acudir a su llamada para correr en Turquía y Acrópolis.

    FOTO: Reporter Images/ Grazia Neri (Getty Images)

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  • CityFiles

    2006, 2007, 2008, 2009, 2010, y 2011: Volkswagen Race Touareg

    En 2006 Sainz decide dar el salto al Dakar de la mano del equipo Volkswagen. Y, al igual que ocurrió en su carrera en los rallys, su aportación fue fundamental para que el equipo alemán marcara una era en la prueba, primero en África, y después en Sudamérica. Con el Touareg Sainz consiguió el triunfo en la edición 2010, 24 victorias de etapa y el título mundial de Todo Terreno en 2007.

    FOTO: CityFiles (Getty Images)

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  • 2013: Buggy Qatar Red Bull

    2013: Buggy Qatar Red Bull

    Tras la retirada de Volkswagen del Dakar, Sainz se quedó como asesor deportivo de la marca, y su contribución fue básica para cimentar los triunfos conseguidos en el Mundial entre 2013 y 2016. Pero no se olvidó del Dakar, al que regresó en 2013 con un equipo patrocinado por Qatar y Red Bull junto a Nasser Al Attiyah. Fue su primera incursión con un buggy y, aunque sufrió más problemas de los previstos y se saldó con un abandono final, comenzó a mostrar las posibilidades de este tipo de vehículos ganando una etapa.

    FOTO: Web oficial de Carlos Sainz

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  • 2014: Buggy SMG

    2014: Buggy SMG

    Sainz seguía ‘buceando’ en el mundo del buggy y en 2014 compitió con otro del equipo SMG con el que de nuevo lograba el triunfo en dos etapas, pero con el que también abandonaba tras protagonizar una rocambolesca historia: paró en una gasolinera al quedarse sin combustible, tuvo que negociar para pagar porque no llevaban dinero, y al intentar recuperar el tiempo perdido sufrió un espectacular vuelco que le obligó a abandonar.

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  • 2015 y 2016: Peugeot 2008 DKR

    2015 y 2016: Peugeot 2008 DKR

    El equipo Peugeot no lo dudó a la hora de conformar su equipo para el regreso al Dakar. Contó desde el primer momento con Carlos Sainz, no sólo por su demostrada competitividad, sino también para aprovechar la experiencia acumulada con los buggys, ya que era el tipo de vehículo que iban a utilizar. Pero no acertaron con su configuración el primer año, que fue desastroso para ellos, aunque ya para el segundo se dejó notar la mano del español, que aunque abandonó, convirtió el coche en ganador y Peterhansel se llevó el triunfo con él.

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  • Dan Istitene

    2017 y 2018: Peugeot 3008 DKR

    El trabajo de Sainz con el Peugeot derivó en una nueva versión, el 3008, que heredaba las bondades de la segunda evolución del 2008, y permitió sumar el triunfo en las dos últimas participaciones de la marca en el Dakar. En 2017 era Peterhansel el que de nuevo se anotaba la victoria, y en 2018 era el turno de Sainz, que junto a Lucas Cruz sumaban su segunda victoria en la prueba, de nuevo en Sudamérica.

    FOTO: Dan Istitene (Getty Images)

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  • 2019, 2020 y 2021: Mini John Cooper Works Buggy

    2019, 2020 y 2021: Mini John Cooper Works Buggy

    El último arma con la que Sainz ha afrontado el Dakar ha sido el Mini. Tras un complicado primer año en el que de nuevo tuvo que aportar toda su experiencia para convertirlo en un vehículo competitivo, en el segundo sumaba su tercer triunfo en la prueba, que por primera vez se disputaba en Arabia. Una vez más convertía un coche en ganador, algo que corroboraba y aprovechaba un año después Peterhansel ganando a su volante.

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