MOTOGP | GP DE GRAN BRETAÑA

Barberá: “Al fin tengo una moto competitiva y no un hierro”

El valenciano asegura que está en su mejor temporada desde que está en MotoGP y se reivindica ante los que dicen que chupa rueda.

Barberá: “Al fin tengo una moto competitiva y no un hierro”

Clasificación GP Gran Bretaña MotoGP en directo

Héctor Barberá ha comparecido en la rueda de prenda con la que ha arrancado el GP de Gran Bretaña. Asegura que está en su mejor temporada, se reivindica ante los que le critican por chupar rueda en la calificación, habla maravillas del Avintia Racing y se ve por fin con una moto competitiva.

-Se ha reivindicado en la rueda de prensa con los que le critican por chupar rueda en la clasificación…

-Es lo mismo de siempre, yo cuando llego a casa siempre me reviso los entrenamientos y veo que todo el mundo coge alguna rueda. Pero siempre suena mi nombre, pero solo hay que ver los entrenamientos para ver que no soy el único. Y justo suena mi nombre cuando yo voy con una moto de hace dos años, y ahora que parece que por fin tengo una moto decente. Que piensen lo que quieran, yo vengo aquí a hacer mi carrera y poco a poco estoy recuperando la confianza. No sé si os acordáis cuando Valentino llegó a Ducati que le costó mucho y luego cuando llegó a Yamaha tardó un año en volver a ir rápido. Necesitaba ayudas, estaba detrás, hacía cuartos, quintos… Esto no se recupera de la noche a la mañana y yo me he pasado seis años no con una Ducati oficial, sino con una moto de calle, una Kawasaki, un hierro, una moto que no era una MotoGP. Ahora necesito un tiempo para volver a ir rápido y todas las ayudas son bienvenidas. Pero sigo sin tener una moto actual y creo que estamos bastante arriba, más de lo que esperábamos todos, la verdad. El equipo está dando el 200%, porque estamos cuartos en parrilla, segundos alguna vez… Algo que era impensable. Porque aquí hay muchas motos oficiales, mucho dinero, muchos proyectos mejores y con pilotos campeones del mundo. Por eso creo que el equipo lo está haciendo fenomenal.

-¿En qué es peor su moto comparada con las demás? En particular con las demás Ducati.

-Se ve que es una evolución. El otro día estábamos en Brno en el parque cerrado y mirabas mi moto, mirabas el resto y parecían motos de distintas categorías. La aerodinámica, el chasis, todo… Ves la moto y es más grande, en definitiva, ves una moto vieja. Por ejemplo, si hablamos de Ducati, tiene un equipo de pruebas que está siempre entrenando con pilotos muy buenos, y uno que se llama Stoner, y de una carrera a otra les llega un nuevo basculante, un chasis, un ala diferente… Es una moto que lleva evolucionando desde 2015 sin parar hasta ahora. Mi moto desde finales de 2014 no ha recibido ni una evolución, por lo que son pocos detalles, pero que juntos hacen que sea un gran detalle. Para mí esta es la mayor diferencia. Pero claro, yo llego este año después de lo que había llevado anteriormente, y me encuentro con una moto que para mí va bien. Y veo que en las rectas ya no se me van mucho, en las frenadas puedo más o menos recuperar, y en definitiva puedo poner ese resto, o como se diría vulgarmente, me puedo buscar la vida. Pero no es la misma moto y estoy convencido que el día que tenga una moto competitiva seré competitivo como lo fui en las otras categorías, porque lo pilotos son los mismos, son Lorenzo, son Dovizioso y más con lo que me he peleado en el pasado.

-¿Qué se preparen el año que viene entonces?

-Bueno, eso ya se verá. Es muy arriesgado decirlo. Yo no tengo nada que perder, solo tengo que ganar y tengo mucha hambre, porque veo que todos los que se han peleado conmigo han tenido su oportunidad y han tenido motos de fábrica. Yo nunca he tenido esa oportunidad, pero sí que la estoy buscando.

-¿Ha dicho algo así como que después de seis años pensaba que nunca tendría esa oportunidad? ¿No sé si lo que se le pasa por la cabeza es que la moto no va, o que incluso haya podido llegar a pensar que no era competitivo?

-Yo siempre he sido el mismo piloto. Estaba aquí haciendo el 21º con una Kawasaki prácticamente de calle, que llevaba el soporte de la pata de cabra en el chasis, pero me iba a entrenar en tierra con pilotos que ganaban y estaba al nivel. Sí es cierto que la motivación cae, la confianza cae y es un poco como cuando todo lo haces bien, se convierte en una bola y todo sale bien, pero también está la bola que todo sale mal… Los pilotos que han tenido motos buenas y han ganado, como Hayden u otros, luego han pasado a llevar una moto mala y después de un año o dos se han ido. Yo aun con la moto mala he aguantado y he sido fuerte de mente, gracias a la gente que he tenido a mi lado siempre he podido sobrevivir, esa sería la mejor palabra para definirlo. He tenido dudas y me he preguntado, ¿qué estoy haciendo aquí? Porque no he tenido la vida al 100% de un deportista porque me faltaba lo principal que es la moto, y te preparas, pero a la vez te frustras. Es cierto que he tenido otro tipo de vida del estándar de MotoGP en el que te tienes que preparar siempre al 110%, pero con los medios que teníamos, en un año se me habrían quitado las ganas. Prepararte todos los días para luego llegar aquí y que te pasen en la recta 30 km/h más rápido… Pero bueno, esta es una historia que ya he contado antes, ahora todo ha cambiado, empezamos bien el año, tenemos una moto rápida, una electrónica que es la misma para todos, las diferencias son mecánicas, empezamos haciendo una gran pretemporada y hasta ahora ha sido mi mejor temporada en MotoGP. Y no ha sido por casualidad, porque lo único que ha cambiado en mi vida es que ahora sí que tengo una moto de carreras, algo que hasta ahora eran injertos o pruebas. El año pasado lo máximo que pude tener fue la moto Open y ganamos la categoría. Por mi box han pasado Aoyama, que fue campeón del mundo y después de un año en mi equipo se retiró; llegó Mike Di Meglio, también campeón del mundo y después de dos años también se retiró. Ahora está Loris Baz que en Superbikes iba muy rápido y el año pasado en Open también fue deprisa, pero esta temporada también se han visto las diferencias… No me puedo comparar con nadie porque no hay ningún piloto de los buenos que vaya con mi moto, todos llevan motos buenas. Por eso creo que el año que viene será el primero en el que realmente tenga una moto competitiva y buena. Estoy deseando que llegue el año que viene, pero también soy consciente de que faltan siete carreras, estoy a cinco puntos de Pol Espargaró y quiero intentar ser el mejor satélite. Sé que va a ser muy complicado, porque Pol es un piloto muy rápido, muy bueno y tiene muy buena moto, pero voy a dar el 100%. A ver si tenemos suerte y llueve más, porque en agua hemos visto que se puede estar más delante.

-¿Se ha convertido en un especialista en agua?

-Sí, al final como he dicho antes sobrevives, y en agua estamos viendo que es donde más posibilidades tengo y me crezco. En seco siendo realistas, veo que una decimita se me escapa en una curva, los cambios de dirección son el mayor hándicap de mi moto, la rotación del motor va al revés que en la 15 o la 16 y cuando quito el gas me alarga la trazada… Una decimita aquí, otra allí, vas abusando mucho de las gomas y no puedes. En agua cambia la situación, el piloto cuenta más, tienes que ser más fino… Y ahí veo que me voy viniendo arriba porque esos pequeños detalles cuentan menos que en seco.

-¿Cuánto hacía que no estaba rodeado de tantos periodistas?

-Me he puesto nervioso y no podía ni hablar, porque ya hacía tiempo que no me sentía así, me siento como un niño con 20 años que acaba de empezar. Valentino me ha preguntado en qué año había nacido y le he dicho que soy del 86, que tengo 29. Y me ha dicho que pensaba que no era tan joven. Yo creo que se ha quedado extrañado porque como llevo toda la vida aquí se pensaba que tendría 33… Ha debido pensar: ‘Voy a tener Barberá para rato también’.