Elías: “Sigo siendo piloto y espero serlo por muchos años”
El campeón de Moto2 de 2010 regresa a la parrilla de MotoGP este fin de semana como sustituto del lesionado Abraham sobre su Honda Open.
-Es una alegría volver a ver su sonrisa en el paddock.
-Aquí estoy, sonriendo de nuevo, contento.
-¿Cómo surgió la posibilidad de suplir al lesionado Abraham?
-Me llamaron ya para ir a Alemania, porque Karel aún no estaba recuperado de su lesión, pero en ese momento no fue posible porque Honda entendió que era mejor que corriera Aoyama. Esta vez, después de las 8 Horas de Suzuka, Karel padre me dijo que volvería a llamar para Indianápolis y esta vez sí que pudo ser.
-¿Ha influido su papel en las 8 Horas con la Moriwaki?
-Allí estuvimos luchando por el podio y, de no haberse roto el manillar, se podía haber conseguido. Imagino que Honda lo habrá visto más o menos bien y han dado el OK. De momento es sólo para esta carrera. Abraham estará ya para la carrera de su país.
-¿Cómo se afronta una situación así?
-Me lo tomo muy bien, porque vengo de una situación complicada, de un equipo que no tiró adelante en SBK y he estado diez meses parado. Sólo he estado haciendo proyectos con la escuela de conducción que he puesto en marca con el RACC, dedicándome a los niños. Hemos montado un equipo con mi padre que va a debutar dentro de unas semanas en el Campeonato de España, con Xavi Artigas. Me lo pasé muy bien en las 8 Horas y de repente sale esto. Sólo en tres semanas habré estado en dos carreras que me dan otra energía y otra motivación. Para mí ya es mucho volver a estar en una carrera de MotoGP, aunque sólo sea una.
-¿Sabía que será su gran premio número 100 en MotoGP?
-¡Ostras! ¿En serio? ¡No lo sabía! Pues mira que bien. Será una bonita celebración independientemente del resultado. Estar aquí ya es una victoria. Ahora, si sale bien será perfecto, y si no una experiencia más, con la esperanza de que después de esto vengan otras oportunidades, como me pasó con las 8 Horas.
-¿Hay algo que le preocupe especialmente?
-No. Vengo de adaptarme a todo en las 8 Horas, de la puesta a punto de una moto que era de otro piloto, de los Bridgestone… Me adaptaré aquí a lo que toque.
-¿Sabe que sigue siendo el último piloto que ganó en MotoGP con una moto que no fuera de fábrica? En Portugal 2006, qué carrera aquella…
-(Se ríe). Esto sí que lo sé. Sigue vigente. Melandri lo hizo la semana anterior y yo en Estoril. Estoy contento de estar aquí y, si me sale una oportunidad de volver, será súper bienvenida, y si no será en otra parte. No pasa nada.
-¿Se siente un poco como un torero al que llaman para una sustitución y con ella se juega su futuro?
-No. Después de lo vivido durante estos meses, todo lo que venga me va muy bien. Lo he pasado mal, porque parecía una opción muy buena, y parecía un tira y afloja. Me decían que no iríamos a la primera carrera pero sí a la segunda, y luego que si a la tercera, y a la cuarta, pero al final nada.
-¿Se ha sentido retirado antes de tiempo?
-Qué va. Yo sigo siendo piloto y espero serlo por muchos años aún. Ver a Checa o Biaggi como campeones del mundo de SBK con 40 o 41 años, anima. Y Biaggi el otro día todavía hizo podio con 44 años. Si tengo oportunidades, esto va para largo. (Tiene 32 años).
-¿Quién se lleva el título de MotoGP este año?
-No lo sé. Márquez a día de hoy es el más rápido, pero tiene la desventaja de 65 puntos, aunque queda mucho campeonato aún y puede recuperarlo. Y de otra parte veo a Rossi muy fuerte, que gana de vez en cuando, pero que no se baja del podio. Y eso es lo que cuenta para ser campeón.