Marc Márquez visitó Honda antes de la gran batalla final
El piloto español llegó el lunes, con paseo el martes por las oficinas del ‘Ala Dorada’ en Saitama, rueda de prensa ayer en Tokio y hoy jueves se despertó ya en Motegi.


La primera buena noticia para Márquez, y el resto de la caravana mundialista, es que Japón ha recibido con buen tiempo a la expedición mundialista. Ese día el vigente campeón tendrá opción de volver a coronarse, en el Twin Ring Motegi, propiedad de Honda, y antes de que eso suceda ha hecho una mini gira para confraternizar con los empleados y responsables del Ala Dorada, así como con los medios locales, a los que ha vuelto a decir que “estaría muy bien ganar el título en la casa de Honda, pero será muy complicado y el objetivo para esta carrera es el podio”.
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¿Sinceridad o falsa modestia? Lo cierto es que el pupilo de Alzamora viene de sumar tan sólo cuatro puntos en las últimas dos carreras, pero son lujos que puede permitirse alguien capaz de ganar las diez primeras citas del año, tal como él hizo. Ahora hay nueve combinaciones que le hacen campeón de MotoGP por segunda vez este domingo y la más directa de todas es conseguir la victoria. Sería la duodécima, con la que igualaría el récord en un solo año de Doohan, en 1997, y le permitiría coronarse por vez primera logrando al mismo tiempo el triunfo en carrera, porque no lo hizo en 125cc (cuarto en Valencia 2010), ni en Moto2 (segundo en Australia 2012), ni en MotoGP (tercero en Valencia 2013).
Mientras llega el momento de la batalla final, si no es campeón en Japón lo será en Australia o Malaisia, Márquez se ha relajado en tierras niponas adelantando su llegada al lunes. Al día siguiente, paseó por las oficinas del ala dorada en Saitama, para una sesión de fotos y vídeo, además de entrar en el túnel del viento. Ya el miércoles, compartió escenario en Tokio con Pedrosa, que es quien más de cerca le sigue en la general, a 75 puntos, y Livio Suppo, el team principal de HRC, para una rueda de prensa ante los medios locales, sin que faltaran los autógrafos de rigor. Al concluir la jornada, minibús hacia Motegi, para despertar ya hoy jueves en el hotel que hay en el circuito, para ingeniar la manera de volver a ser campeón de la clase reina. Lo tiene a tiro, con sólo 21 añitos, pero sabiendo que si falla volverá a tener más bolas de partido.



