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La décima de Marc Márquez

GP INDIANÁPOLIS | MOTOGP

La décima de Marc Márquez

El líder del campeonato también conquistó Indianápolis. Esta victoria es la número 500 de los pilotos españoles en el Mundial y la cien en la clase reina.

Indianapolis

Cuando Doohan logró la friolera de diez victorias de 500cc consecutivas en 1997, Márquez era un renacuajo de cuatro años que ya empezaba a corretear en minimotos. Durante años parecía que no habría nadie capaz de lograr tantos triunfos de una tacada como el grandísimo Mick, porque ni siquiera la mejor versión del mismísimo Rossi lo había conseguido, pero casi dos décadas después de aquel arrase del australiano ha llegado ese crío que entonces sólo tenía cuatro años y que ya suma tantas consecutivas como el pentacampeón.

La décima para el chico diez ha llegado en Indianápolis, donde además suma la victoria centenaria del motociclismo español en la clase reina (31 de Lorenzo, 25 de Pedrosa, 16 de Marc, 15 de Crivillé, 9 de Gibernau, 2 de Checa, una de Elías y otra de Puig) y la 500 en grandes premios. La quinientos en el escenario de las míticas 500 Millas, donde aún se conserva una yarda del antiguo ladrillo que cruza toda la instalación y donde el pupilo de Alzamora continúa haciendo afición. Con su triunfo de ahora, esta vez por delante de Lorenzo y Rossi, son ya siete consecutivos los que suma en suelo estadounidense y ocho en el continente americano contabilizando la de Argentina de este mismo año.

La décima del chico diez llegó con la solvencia que se esperaba antes de la prueba pero después de once vueltas que aceleraron los corazones de todos los presentes, porque en ese tramo de la carrera hubo adelantamientos de todos los colores. Marc, como suele, partió mal desde la pole y dejó que le comieran la tostada Rossi, Dovizioso e Iannone, perdiendo este último pronto la posición, pero viéndose el líder también superado poco después por Lorenzo. Pedrosa, por su parte, intentó asomar la cabeza en los primeros metros, pero muy rápido se vio que no era su día…

Sí lo era de Márquez, aunque en realidad todos los días de este año parecen hechos a medida suya y, por mucho lío que pueda haber, siempre se las apaña para salir victorioso. Cuando Dovizioso se deshinchó, no sin dar antes mucha guerra y tocarse incluso con Rossi, se quedaron solos en cabeza las dos Yamaha oficiales y la Honda con el 93. El momento álgido de la carrera llegó comenzando la vuelta once. Lorenzo, que iba tercero, intentó el adelantamiento a Márquez en el final de recta y, cuando ya lo había superado, intentó lo propio con Rossi en el siguiente viraje de derechas. La maniobra era valiente y decidida, pero con lo que no contaban ni él ni el italiano es con que el Pequeño Genio aprovechara la ocasión para adelantar a ambos de una tacada. Se mezcló la confusión entre los de Yamaha con la astucia del de Honda y a partir de ahí se acabó la carrera, porque tiró y se escapó, cruzando luego la meta con 1.8 sobre un Lorenzo que a su vez le metió casi cinco segundos a Rossi.

Cuarto fue Pedrosa, que sigue segundo de la general, ya a 89 puntos de un Márquez que a este ritmo de victorias, y sin segundos de Dani, podría ser campeón en Misano, dentro de tres carreras. Un escándalo.

 

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