Raids | Rumbo a la edición 2015

Famin: “Ya sabía que llegaríamos un poco justos al Dakar”

El director de competición de Peugeot, reconoce que luchan contra el tiempo pero intenta ser optimista: “Por supuesto que tenemos problemas con el coche. Pero nada grave”.

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Famin: “Ya sabía que llegaríamos un poco justos al Dakar”
Red Bull

Bruno Famin cumple dos años como director de competición de Peugeot y tiene entre manos el ambicioso reto del regreso de la marca al Dakar tras 25 años de ausencia. Carlos Sainz, Stéphane Peterhansel y Cyril Despres son los pilotos; el 2008 DKR es el coche, que según dicen va con retraso. Veamos qué dice el jefe.

—A cinco meses del gran reto, el Dakar, ¿están donde pensaban estar cuando presentaron el proyecto en París?

—Hum... sí, sí. Es decir, estamos en mitad del río y sabemos que el río es muy ancho y que en realidad, como el programa se decidió bastante tarde, no había mucho tiempo para desarrollar el coche. Hemos hecho las primeras pruebas y sabíamos que no tendríamos mucho tiempo para arreglar los problemas. Y por supuesto que tenemos problemas, nada grave, pero una suma de problemillas que debemos resolver. No son grandes problemas de motor o de caja de cambios, todo eso funciona muy bien. Son los contratiempos normales en un proyecto de esta magnitud y ambición, porque hay que tomar algunos riesgos técnicos.

—¿Como cuáles?

—Tomamos uno enorme con la elección de un coche de dos ruedas motrices, que supone un desafío importante. No queríamos copiar lo que ya estaba hecho, pensábamos que el dos ruedas motrices tiene un potencial mucho mayor del que hemos visto hasta ahora. Por supuesto que el tiempo corre y sabíamos desde el principio que íbamos a llegar un poco justos para el Dakar 2015. De momento hemos hecho una semana de pruebas hace sólo unos días en Château Lastours y fue bastante buena.

—Las malas lenguas hablan de que los problemas del 2008 DKR pasan por ser muy estrecho y muy corto, que la estabilidad no es la deseada.

—No, no, no hay ningún problema de ese tipo. No es muy estrecho, es menos ancho que los demás, porque hay algunos monstruos de 2,40 metros mientras que el nuestro supera por poco los dos metros. Pero no hay problemas de estabilidad. Sabemos que el desafío del dos ruedas motrices, por el recorrido de suspensiones, es que aunque es mejor que el cuatro ruedas motrices en etapas del desierto sufre más en etapas tipo WRC (Mundial de rallys). Nuestro reto es conservar las cualidades en las primeras etapas pero mejorar la dinámica del coche en las segundas.

—Como buenos franceses han apostado por el ‘haute couture’, por un coche innovador, único. Y quieren hacer historia como el primer vencedor con dos ruedas motrices y diésel. ¿Un sueño arriesgado?

—Exactamente, es cuestión de elegir. En el programa de Le Mans seguimos más o menos la misma política. Cuando empezamos, Audi se mostraba muy fuerte con un coche abierto. Meditamos mucho si hacíamos un coche abierto o cerrado. Había pros y contras técnicos y al final fue una decisión estratégica. Pensamos que Audi había desarrollado el concepto de coche abierto, que le daba gran rendimiento, y creímos que si elegíamos el mismo concepto íbamos a seguir su estela y nos iba a costar mucho ir más rápido que ellos. El Dakar es más o menos la misma historia: Mini está muy fuerte, tiene un coche fiable, desarrollado, y si nos decantábamos por el mismo concepto de cuatro ruedas motrices nos iba a costar mucho superarles. Así que elegimos otro camino, pensamos que la reglamentación deja abiertas unas posibilidades que nadie aprovechó al máximo hasta ahora y ésa fue la razón de nuestra apuesta.

—¿Cuándo se realizará el siguiente test?

—El próximo lunes, en Francia. Estamos en plena planificación de las pruebas y cada diez días vamos a estar probando el coche en algún lugar.

—¿Bajarán a Marruecos?

—Por ahora no vamos a hacerlo, al menos en los próximos días. Lo estamos definiendo.

—¿Y veremos al imponente 2008 DKR sólo en los test o en alguna competición antes del Dakar?

—No está decidido, dependerá de cómo vayan las pruebas.

—¿En el Rally de Marruecos?

—Siempre es interesante hacer una carrera, pero con el corto plazo de preparación en que desarrollamos el proyecto necesitamos miles de kilómetros de test. Especialmente cuando la competencia es tan fuerte.

—¿Y en el del lunes participarán sus tres pilotos?

—No, uno solo.

—¿Que será...?

—Cyril Despres.

—Pues ya que surge su nombre, supongo estarán armados de paciencia con su debut en los coches. ¿Preparados para posibles daños colaterales?

—Hay que tener paciencia, pero creemos que Cyril tiene muchísimo potencial. Cuando vemos los pilotos de primera línea, en realidad no hay tantos y entre ellos hay bastantes exmotociclistas, como Nani Roma o Stéphane Peterhansel. Para ser un buen piloto del Dakar la lectura del terreno es muy importante, la navegación, al menos tanto como la velocidad pura. Había tres posibilidades: un piloto de motos; uno de los muy buenos, y de esos ya tenemos dos, Peterhansel y Sainz; o un piloto del Mundial de rallys, pero creo que el WRC es bastante diferente y a ese piloto podría costarle mucho más aprender que a Despres, que ya conoce el tipo de terreno y la actitud que requiere esta especialidad.

—¿Qué razones les impulsaron a fichar a Carlos Sainz?

—Que tiene una motivación increíble y una experiencia enorme. Y una extraordinaria capacidad para desarrollar los coches, su historia habla por sí sola. Conoce el dos ruedas motrices, por su etapa en SMG, tiene experiencia en Volkswagen, con el Touareg, muchísima del WRC... Todos saben lo que aporta Carlos a los equipos, ayudó mucho a Volkswagen tanto para el Dakar como para el Mundial de rallys.

—Y a Peterhansel, ¿qué le movió a unirse a Peugeot, una marca francesa y un nuevo concepto de coche?

—Como dice usted, creo que Stéphane está muy contento por lo que supone de desafío francés y por competir con otro tipo de tecnología como el dos ruedas motrices. ¡Se acostumbró muy rápido al dos ruedas motrices y le gusta bastante!

—Me da que se acostumbra muy rápido a todo lo que tenga ruedas y un motor...

—¡Son increíbles estos tipos!

—Sainz y Peterhansel son ganadores, está en su ADN. Hace días Nani Roma auguraba en este diario que “la convivencia entre Sainz y Peterhansel va a ser difícil”. ¿Qué opina?

—Por ahora la cosa va bastante bien, pero así son los pilotos, cuando hablan de pruebas todo está bien pero luego sabemos que Dakar hay uno solo al año, que Carlos y Stéphane quieren ganarlo. El primer paso es desarrollar el coche, eso es bastante trabajo, y después sabemos que el Dakar es muy difícil. A menudo es la carrera en sí la que decide el ganador. Si por suerte tenemos el conflicto de tomar alguna decisión de carrera, entonces estaríamos en una muy buena posición.

—“Bendito problema”, decimos en España.

—En francés decimos que es “un problema de ricos”. Los dos son ganadores, lo han demostrado, pero también tipos muy inteligentes. Corren para un equipo y conocen los intereses de ese equipo.

—Lleva dos años como director de competición de Peugeot. ¿Los éxitos del pasado son la mejor tarjeta de presentación o una presión extra?

—Todo es presión. Para quienes trabajamos en competición siempre es un reto promocionar la marca. Ahora tenemos un precioso proyecto de comunicación con el 2008 DKR, con el Dakar, porque el mercado sudamericano es importante, esperamos también que el Silk Way (Ruta de la Seda) en Rusia se dispute en 2015, también el China Grand Rally en septiembre... Son tres pruebas interesantes porque son tres mercados importantes. Para que el proyecto deportivo sea rentable sabemos que hay que ganar. Y cuando tienes como jefe del Grupo PSA Peugeot Citroën a Carlos Tavares, la alternativa es ganar o ganar.

—Sébastien Loeb, ¿lo dejamos para 2016?

—Por ahora no se habla de Sébastien Loeb. Lo conocemos bien, compartimos con él un proyecto increíble el año pasado en Pikes Peak, todos saben que le gusta la idea de correr el Dakar, pero es él quien decide. Vamos al Dakar con tres coches, tenemos tres pilotos, el equipo está completo, veremos en los próximos meses si hay una alternativa y para cuándo, pero ahora tenemos otras preocupaciones. Los pilotos están, vamos a concentrarnos en el desarrollo del coche.

—Peugeot vuelve al Dakar tras 25 años. Incluso en este primer año, ¿sólo vale ganar?

—Sólo vale ganar, por supuesto. Para que el proyecto sea rentable sólo sirve ser los primeros y corremos para ello, pero somos muy conscientes de que el Dakar es muy difícil porque cada año se va más rápido. Éste ya no es el Dakar africano, cambió bastante al cambiar de continente, ahora se pelea por segundos, no por horas. Y tenemos lo que no había en los años 80; cuando Peugeot ganó, quizá fuimos el primer equipo oficial. Ahora no debemos minimizar el potencial de Mini, es un equipo muy fuerte, con muy buenos pilotos como Roma, que ganó el último Dakar. Lo primero que debemos hacer es llegar al final y después, como primer año, ser competitivos.