Paolo Simoncelli: “Del destino no se puede escapar nunca”
El padre de ‘Sic’ lamenta la muerte de Doriano Romboni, quien fue homenajeado en Latina. Max Biaggi también se motró muy apenado: “Dejo el circuito de Latina con un gran vacío".


Noticias relacionadas
Había que volver al Circuito Il Sagittario, en Latina (Italia), había que rendir tributo a Doriano Romboni, fallecido el sábado en la prueba de Supermotard del ‘Sic Supermoto Day’. Un ramo de flores en la curva del accidente y la hilera de pilotos guardando silencio. ‘Doriano, uno di noi’ (Doriano, uno de los nuestros), se leía en la pancarta portada por quienes un día antes competían con Rambo, como se conocía al piloto de 44 años (ganador de seis GGPP del Mundial en los 90). “Debemos ocuparnos de la familia de Rambo, ha de convertirse ahora en nuestra prioridad”, afirmó Max Biaggi, que en su Twitter reconocía el duro golpe: “Dejo el circuito de Latina con un gran vacío, sabiendo que el guerrero Romboni no está más. Gracias a todos los que estaban hoy aquí”.
Fue Max quien dio a Romboni las directrices para pilotar una Supermotard, algo nuevo para él. Doriano llegó a bromear con Michel Fabrizio, a quien pidió que no fuera muy rápido: “No me vayas a dejar en ridículo”. Se recaudarán fondos para la familia de Romboni, cuyo funeral será mañana en Follo, y la Federación Italiana abonará a su viuda y tres hijos el contrato de un año que el piloto acababa de firmar como asesor de jóvenes promesas. “Lo que ha sucedido es terrible. Pero hay un destino y no se puede escapar a él. Sólo puedo pensar en eso, es el único modo de no volverse loco”, dijo Paolo Simoncelli, padre de Sic.



