Volkswagen exhibe su nuevo poderío en Montecarlo
El proyecto, en cuyo trabajo ha colaborado Carlos Sainz, quiere acabar con la hegemonía de Citroën y luchará por los podios ya desde el próximo año 2013.

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Volkswagen tomó Montecarlo y su plaza más emblemática, la del Casino, para mostrar su poderío en el desembarco en el Mundial. Quieren acabar con la hegemonía de Citroën en la última década y para ello no han reparado en medios. Pero llegan con humildad. "En 2013 queremos luchar por los podios y en 2014 por las victorias", reconoció su director deportivo, Jost Capito. No han dudado en contratar a los mejores. Desde Willy Rampf, el director técnico procedente del equipo Sauber de F-1, hasta los pilotos, Sebastien Ogier y Jari-Matti Latvala, posiblemente los más rápidos si descontamos a Loeb. Al nueve veces campeón también le tentaron y casi le contratan, pero Citroën abortó la operación. Completa la terna el joven Andreas Mikkelsen, que pilotará un tercer coche a partir de Portugal.
En este último año han probado el Polo durante 27 semanas, con más de 16.000 kilómetros. Un trabajo en el que Ogier llevó la voz cantante, pero en el que Carlos Sainz, otra de las piezas de este inmenso equipo, ha puesto un "importante granito de arena", como él mismo reconoce. "Yo prefiero pensar que pelearemos por las victorias ya en la segunda mitad de 2013", aseguraba corrigiendo lo dicho por el jefe. "Estamos todos expectantes por ver los primeros tiempos en Montecarlo y comprobar cuál es nuestro nivel". Por el momento ya están ganando un campeonato: el de euros invertidos en su programa deportivo.
