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Dani Pedrosa ya no se arruga con el agua

Ha mejorado su técnica de pilotaje sobre mojado con una completa preparación, lo que le ha permitido vencer su primera carrera en estas condiciones y enterrar los fantasmas de su caída en Alemania 2008

<b>DESAFÍO SUPERADO. </b>Dani Pedrosa ha aprendido a llevar al límite su moto también sobre mojado, su gran asignatura pendiente.
Mela Chércoles
Redacción de ASEnviado especial de AS a los GGPP de MotoGP
Mela Chércoles nació en Madrid en 1975 y accedió a AS en 1996. Es enviado especial a los GGPP de Motociclismo desde 1999. Colaborador de la SER. Licenciado en Periodismo por el CEES, en la actualidad UEM. También ha cubierto el Dakar en 2004, la información del Real Madrid y la Selección Española de fútbol.
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Recordaba aquella caída como una pesadilla en su visita a AS del pasado mes de marzo: "En la que más miedo he pasado es en la de Alemania 2008 bajo la lluvia, porque iba deslizando a 200 por el asfalto y no paraba". Un accidente de Dani Pedrosa que truncó de golpe su camino hacía el título de MotoGP. Había llegado a Sachsenring como líder del Mundial y quería mantener ese privilegio, incluso en las condiciones más difíciles para él, compitiendo sobre mojado.

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Y es que las carreras en agua siempre habían sido el punto flaco de un piloto completísimo por lo demás. Para empezar, su Honda tracciona peor en esas circunstancias por su escaso peso, pero Dani tampoco se ha mostrado cómodo con lluvia desde que debutó en la categoría de 125cc. Resultados discretos y caídas eran la muestra palpable de ello.

Pero el catalán no conoce la palabra imposible y se impuso un intenso programa de trabajo para superar esas carencias. Entrenamientos en Inglaterra con lluvia, mucho supermotard en mojado, motocross con baja adherencia y no desperdiciar ninguna sesión en mojado de los grandes premios. El fruto de tanta dedicación ha dado sus frutos y Pedrosa ya no se arruga con el agua; ganó en el diluvio de Sepang y dejó atrás los fantasma de ese GP de Alemania que parecía obligarle a admitir que jamás lo conseguiría. Quizá nunca sea su entorno preferido, pero lo que Dani ha demostrado es su capacidad de superar cualquier tipo de condicionante que se interponga en el camino de sus sueños.

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