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Suzuka inicia un nuevo Mundial

Fórmula 1 | GP Japón

Suzuka inicia un nuevo Mundial

Suzuka inicia un nuevo Mundial

Reuters

Sebastian Vettel gana, Alonso abandona y el alemán se queda a cuatro puntos del español a falta de cinco grandes premios para el final.

Clinc, shsssss, brrruum, chasss. Un toque, un pinchazo, un arrastre por la arena y un regreso a asfalto con el resto de coches pasando a centímetros. Y un Mundial que se complica, que para los pesimistas está perdido y para los optimistas hay que lucharlo. Muy complicado para los que ven la realidad tal y como es. Victoria de Sebastian Vettel. Mal se ponen las cosas. Por una razón muy sencilla, quedan cinco carreras y Alonso tiene un coche que es ocho décimas por vuelta inferior al que lleva Sebastian. Así son las cosas, así está el campeonato.

Fernando, después de la carrera pedía una tabla de salvación, hacía un grito de auxilio a Ferrari. "El coche lleva seis carreras siendo el mismo y esto no puede seguir así", venía a decir el asturiano una vez templó los nervios y el disgusto de verse fuera de carrera en la primera curva. Las cosas sucedieron así para explicar los ruidos del inicio de nuevo. Alonso salía sexto, el coche no traccionó bien en la arrancada, se le intentó meter Raikkonen, Fernando intentó que no pasara y el finlandés tocó el neumático izquierdo trasero del español, pinchó la rueda y Alonso ya no pudo dar la primera curva. Ahí se quedó.

Mientras, por delante Vettel salía sin problemas y desde ese momento hasta el final se mantuvo en la primera plaza, logró la vuelta rápida en la penúltima de la carrera y después de llevarse la pole consiguió el grand chelem, la carrera soñada por todos los pilotos.

Tercera victoria, sexto podio para el germano, las mismas que Alonso, dos menos que el de Ferrari. La escudería se llevó una alegría en su lado brasileño. Felipe Massa terminó segundo, a casi veinte segundos de Vettel, y consigue su primer podio del año y regresa al cajón después de 34 carreras, la vez anterior fue en Corea 2010. Massa completó una gran carrera, sin ningún error, lo hizo perfecto esta vez y supo aprovechar las escasas virtudes de su coche, más competitivo en carrera, y los fallos de sus rivales. Porque Felipe salía undécimo, primero adelantó varias posiciones en la salida y después supo ganar puestos en una buena estrategia gracias a que sus neumáticos, como los de Vettel, aguantaron más que el resto y una vez en la segunda plaza no se bajó de ahí, hubo un momento en el que pareció que podría plantar cara a Vettel, pero fue un espejismo. Y el que estaba al lado del pequeño germano en el podio era Massa. Si hubiera sido Alonso... Sebastian hubiera pensado aquello de su jefe de equipo Christian Horner, ¿Qué hace este aquí otra vez? Pero no, las ilusiones de Alonso y de la afición española se quedaron en la primera curva.

No así las de la mejor afición del planeta. Los japoneses fueron felices. Mucho. En la tercera plaza apareció Kamui Kobayashi con el Sauber, un gran coche que sus pilotos están sabiendo aprovechar en algunos circuitos, y se sube por primera vez en su vida al podio. Un lugar que está vetado desde aquel lejano GP de Hungría de 2006 para Pedro de la Rosa. Finalmente con muchos problemas en su HRT el barcelonés terminó último en un circuito en el que hizo una vuelta genial en calificación.

Ahora empieza un pequeño Mundial, cuatro puntos tiene de ventaja Alonso, cinco carreras para el final... ¿Emoción?

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