Rally | Argentina

Sordo, descolgado y Citroën impone órdenes de equipo

La brecha abierta por Loeb e Hirvonen con respecto al cántabro permitió frenar la guerra entre los escuderos de la formación francesa.

Sordo, descolgado y Citroën impone órdenes de equipo
Pipo López
Redacción de AS
Actualizado a

El triunfo se escapa, pero el podio está más cerca. Los Citroën de Sebastien Loeb y Mikko Hirvonen han abierto hueco con respecto al Ford de Dani Sordo, que se mantiene en una cómoda tercera posición. Desde el tramo final de la primera etapa los dos DS3 oficiales se comenzaron a escapar, y mediada la segunda ya estaban separados por minuto y medio, lo que permitió impartir órdenes en el equipo francés.

La brecha se comenzó a abrir en el tramo final del viernes. Los Citroën tenían aún un juego de neumáticos blandos, el ahorrado en la superespecial del jueves, y eso les permitió sacar 20 segundos al cántabro en 19 kilómetros. La "sangría" ha proseguido en la segunda etapa, en la que Sordo ha seguido perdiendo tiempo en cada tramo con respecto a sus rivales. Con sólo una jornada de test como única experiencia con el Ford, Dani reconocía que "en unas ocasiones voy demasiado pasado, y en otras demasiado lento. Vamos con neumáticos duros y el coche se mueve mucho". Además, en Ford le han pedido que acabe a toda costa para salvaguardar los puntos demarcas, imprescindibles sobre todo tras el abandono de Petter Solberg, que se ha reenganchado, pero como mucho aspira a la quinta posición.

Noticias relacionadas

En cualquier caso Sordo mantiene la tercera posición con cierta comodidad, ya que el cuarto, Mads Ostberg, el ganador del Rally de Portugal, se mantiene lejos a pesar de ser un piloto habituado a la conducción del Ford y de que el cántabro desllantó en el penúltimo tramo.

La pelea entre los Citroën era muy cerrada, al segundo, y cuando vieron que se separaban de Sordo y que Loeb sufría un gran susto al tocar con una piedra en el tercer tramo del día, Yves Matton, el director deportivo de la marca, decidió acabar con la guerra, algo que un cariacontecido Hirvonen no tuvo más remedio que aceptar...la historia se repite.

Te recomendamos en Más motor