El GP perfecto del hijo de Keke Rosberg
El alemán de Mercedes, vástago del campeón de F-1 en 1982, estrenó su palmarés de poles y victorias, pero quiere más: "Seguiremos apretando" donde queremos

Es habitual verle por los circuitos, con sus gafas de sol, su bigote y su perilla, con ese aire de recién salido de un episodio de 'El coche fantástico' o de una película de la Nascar. Keke Rosberg es el máximo apoyo para su hijo Nico. Este fin de semana, sin embargo, no se le ha visto por Shanghai, pero seguro que el campeón del mundo de 1982 está aún más feliz que el chaval al que vio nacer el 27 de junio de 1985 en un lugar de Alemania llamado Wiesbaden. El protagonista del día, del fin de semana, Nico estaba radiante después de la exhibición de ofreció en el GP de China, al fin la eterna promesa germana se ha hecho realidad
"Éste es un momento muy especial para mí. Todo el fin de semana ha sido perfecto. Mi primera pole y ahora mi primera victoria en la F-1, es realmente fantástico. Pero no sólo es eso; es el primer triunfo para las nuevas flechas plateadas y para el equipo. Es muy especial para mí. Gracias a todos los miembros del equipo, aquí y a los que están en nuestras sedes en Brackley y Brixworth. Me siento muy orgulloso por lo rápido que hemos mejorado el monoplaza. Nunca olvidaré esta carrera", afirmaba el ganador en Shanghai.
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Hubo un momento en el que Nico parecía que podía perder esta oportunidad de oro, porque muchos pensaban que aún tendría que parar una vez más, pero lo cierto es que su ritmo de carrera seguía siendo extraordinario a pesar de que sus neumáticos tenían más vueltas que los de sus rivales. Y es que el problema de degradación ha quedado atrás con un nuevo reglaje del monoplaza en este trazado. Para hacer sólo dos paradas hay que tener un coche que trate bien las gomas y para hacer tres con éxito un monoplaza muy veloz, como McLaren, pero ayer Mercedes tenía las dos cosas y un piloto en estado de gracia.
Nico comparaba la parte final de la carrera con una prueba de resistencia: "Durante las últimas veinte vueltas sentí que estaba compitiendo en las 24 Horas de Le Mans. Pero al cruzar la línea de meta todo ha sido muy intenso". Y avisa de que no quiere que este gran premio sea un espejismo en el desierto de Bahrain: "Disfrutaremos de este logro, pero nuestros pies siguen en la tierra. Todavía no estamos donde queremos, seguimos trabajando duro para entender el monoplaza y los neumáticos en todas las condiciones. Seguiremos apretando para mejorar más nuestro ritmo de carrera. Ya veremos cómo funcionamos en Bahrain". Fue un fin de semana que no olvidará Nico, primera pole, primera victoria, el hijo de Keke se ha hecho mayor. Al fin...
