"El único que pierde con todo esto es el Dakar"
Cuatro días después de que la carrera acabara en Lima, Marc Coma revivió la famosa etapa del barro de Despres: "Premiaron a quien había cometido un error y castigaron al que había superado el obstáculo".


Ni parpadea. Marc Coma mira fijamente la pantalla del ordenador, ve a Cyril Despres en el barro, luchando por salir de allí, y las imágenes le devuelven a ese Dakar 2012 que debía haber sido suyo. "Lo único que estoy es decepcionado, prefiero no darle más vueltas. Aplicaron el reglamento del peor modo posible, premiando a quien había cometido un error y castigando al que había superado el obstáculo. Ése no es el espíritu, el único que pierde con todo esto es el Dakar. Se le ha hecho mucho daño", comentó el piloto catalán en su visita a AS. Cuatro días después del cuarto título de Despres, de ese éxito rodeado de polémica.
El Real Madrid-Barça, cómo no, abrió la tarde, también el futuro de Jaime Alguersuari en la Fórmula 1, pero la conversación derivó pronto en el barro, en aquella compensación de minutos a Despres por parte de los comisarios. "Ha sido una edición complicada por lo que pasó en Antofagasta. A ellos les interesaba una carrera abierta hasta el final, de ahí la decisión, y si ya en la octava etapa pasaba lo que pasó, pues entonces se perdía toda la emoción. No es cuestión de que sean franceses, simplemente que de haber dejado la clasificación general como estaba (con Coma líder por 9:32 en lugar de aventajar a Cyril en 1:26) se rompía la carrera". afirma Marc.
Aunque hasta ayer no hubiera visto completas las imágenes de esa octava etapa (Copiapó-Antofagasta), el de Avià, tres veces campeón en el raid con mayúsculas, tiene clara la película de lo que allí se vivió: "Cuando llegué a aquella zona me dio mala espina. Había una parte más mojada que la otra y traté de estudiar cómo pasar por allí. Dudé, pero al final me decidí. Y me dije: 'Aquí va a pasar algo'. Luego, ya en el CP (check point), cuando estaba echando gasolina, veía que los otros pilotos no llegaban. Pensé: 'Ahora es la mía'. Y traté de tirar hasta el final de la especial para sacar una buena ventaja en la general". No guarda rencor a KTM, que no protestó ("no quisieron entrar en esa polémica al tener dos equipos bajo la misma estructura"), tampoco quiere echar vinagre en Cyril y sus heridas ("le dije que no estaba de acuerdo y él no respondió gran cosa, se fue por las ramas").
Cada uno desempeña su papel, cada uno defiende sus intereses personales, pero al final es el propio Dakar el que paga la factura: "La lástima de todo esto es que la carrera pierde credibilidad". Ahora, Marc debe descansar y tener la cabeza fría. Pensar qué ha fallado. Desde la mecánica: "Lo del motor en la penúltima etapa es producto del desgaste. Tuve que forzar para recuperar la ventaja que Cyril me sacaba, luego para tratar de mantener la renta... Los motores de 450cc (cilindrada única ya es esta edición) van muy justos en una carrera tan exigente como ésta". A la propia competición, en la que el hecho de abrir pista le perjudicó en el tramo final: "Era muy difícil, porque tus huellas las seguían los demás. Dentro de la imperfección, es el sistema más perfecto que hay. De todos modos se está mirando la posibilidad de premiar de algún modo al piloto que más tiempo esté abriendo pista". No sabemos si así se acabaría con el eterno dilema del chuparruedas, calificativo que Despres regaló al propio Coma en el Dakar 2011. "Cada uno hace la carrera que le conviene. Si tienes que ser agresivo, pues lo eres, pero si disfrutas de una ventaja y ésa es la táctica que debes seguir, pues no sé qué problema hay", dice Marc, quien en su repaso dakariano, sin arena y ya sobre moqueta, no se olvida de otros españoles que han sido protagonistas. Como Joan Barreda: "Me gustan sus ganas de 'morder'. Ha sido muy valiente toda la carrera. Me recuerda un poco a mí cuando empezaba". Y de Laia Sanz: "Si hay una mujer que lo puede hacer bien en la general, ésa es Laia. A nivel técnico es tremenda. Ha crecido mucho. La gente, si algo hace hoy día, es especializarse; ella hace trial, enduro, corre el Dakar...". También Nani Roma: "Ha hecho un rally muy sólido, ha dado el paso que necesitaba. Le he visto más sereno y no es fácil, pues los coches también tienen lo suyo, por ejemplo al pasar las dunas, algunas terribles".
Noticias relacionadas
Ése fue el viaje que hizo en su día Stephane Peterhansel, que pasó de las dos a las cuatro ruedas y ya suma diez títulos del Dakar. El futuro podría estar ahí, en esa especie de reconversión (¿industrial?), algo que a día de hoy Marc no baraja: "No pienso en correr en coches. Soy muy motero. Aún me veo con fuerzas para ir en moto. Y en coches, o tienes un 'pepinazo' o es muy costoso. Sólo pienso en las motos, que es bastante". Lo dice él, protagonista de enero en enero, como si el resto del año hibernara. Sus gestas no tienen el eco de Lorenzo o Márquez, pero no es algo que a él le preocupe: "Tiene sus ventajas e inconvenientes. Puedes entrenar bien, tener más tiempo para preparar la competición, pero es verdad que en ocasiones te gustaría que tus carreras tuvieran una mayor repercusión".
Coma, que tiene aún un año de contrato con KTM (donde comparte desafíos con Despres, el francés bajo el Red Bull Team y el español con MRW), niega haberse replanteado cambiar de aires por lo ocurrido en el Dakar: "Queda mucho tiempo para sentarnos a hablar, prefiero no actuar en caliente". No lo ha hecho hasta ahora, ésa es una de sus virtudes. Como la deportividad o el trabajo. O como el talento que le permitió esquivar el barro que se tragó a Despres y que manchó el Dakar.