Pisco es aguardiente, pero también ciudad

No recuerdo cómo era un parque. Ni los edificios de oficinas. No recuerdo lo que es la lluvia, porque creo vivir en un bucle de arena. Cruzamos un desierto interminable en el que también hay urgencias, de ahí el baño de la foto. Estaba en plena carretera de Nazca a Pisco, donde el mal sabor de boca no lo deja sólo la arena sino el liderato perdido para siempre por Marc Coma. No había cobertura telefónica y el desenlace de este Dakar nos encontró entre baches y dunas. En un autocar. Pisco es la última parada antes de llegar a Lima, que en esta carrera era el norte. Lo ha sido para Coma y Roma, finalmente sin premio, también para humildes de la prueba como Paco Martínez, cuya Kawasaki de orfebrería ha cubierto los 8.300 kilómetros, aunque acabe con la sangre hirviendo: "Me llevaré botellas de agua, cuatro de litro en la moto, para echar en el radiador porque tras subir unas cuantas dunas se calienta y no puede seguir. Casi explota. También me meteré unas cuantas en el mono, para mí". El de Teruel quiere agua y otros aquí piden Pisco. Curioso: cuando uno teclea esa palabra en Internet da antes con el aguardiente de vino (sea peruano o chileno, ésa es otra guerra) que con la propia localidad. Estamos en esta ciudad del departamento de Ica, que es como decir una recién nacida. El 70% de la otra, de la que parió a los que hoy nos cruzamos por la arena, quedó destruida por el terremoto de 2007. Pisco, que en quechua quiere decir pájaro. Pájaros que de aquí volamos a Lima. Y de allí, a casa.'Dicciodiario': Verla papayita (Perú). Verla muy fácil. Como ve Cyril Despres la victoria tras la etapa de ayer. Sólo 29 kilómetros, apenas un paseo, pondrán el cierre hoy al Dakar 2012. Como también ven fácil el título Stephane Peterhansel (coches), Gerard De Rooy (camiones) o Alejandro Patronelli (quads).