Dakar 2012 | 'Enperúteespero'

'Coast to coast': del Atlántico al Pacífico

Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
Actualizado a

Es el primer Dakar coast to coast de los que se han disputado en Sudamérica. Del Atlántico hemos pasado en una semana al Pacífico, tomamos rumbo al norte y al debutante Perú. Pero aún queda. Estamos en Chile, en Antofagasta concretamente, donde el campamento se monta cara al mar. Cambian pocas cosas. La comida es la misma. Hasta 80 toneladas serán consumidas en quince días por las 2.500 personas que forman este circo itinerante en el que hay función las 24 horas y la ropa se seca entre motores. En el top de preferencias, la pasta. Hidratos de carbono mañana, día y noche. Entre la pasta de trigo y la pasta gansa, los 40 millones de dólares (unos 35 de euros) que dejará el Dakar a la industria del turismo en Chile. De ahí el final en Valparaíso y el podio en Santiago. Y Bolivia, en lista de espera. Si ayer hablábamos de Wilson Malo, el único ecuatoriano en el raid, ya retirado, hoy lo hacemos del único boliviano que sigue en carrera en coches, a quien no le quedó otra que dormir en el desierto. Luis Barbery miró al cielo y vio las estrellas más claras, más cerca que nunca. Su Toyota le sirvió de hotel. Sufrimientos en la arena, donde la fruta no madura, cómo iba a hacerlo. Tampoco maduran los pilotos, como el chileno Cristóbal Vidaurre, que tras su abandono intentará llegar con más callo al Dakar 2013: "Tendría que haber madurado más antes de competir en un Dakar".'Dicciodiario': Patudo. Obstinado. El que se empeña en seguir su camino, ocurra lo que ocurra. Algo de eso debió de pasarle a Despres ayer cuando en el inicio de la etapa tomó la ruta equivocada y embarrada. Siguió, pero no. Aceleró, pero no. El barro no entiende de astros: en Chilecito se tragó a Al-Attiyah y en Copiapó, a Despres.

Te recomendamos en Más motor