Xavi Foj "Volveremos a luchar contra Goliat"
El catalán se presentó en Barrachina con el Toyota Land Cruiser con el que afrontará, desde el próximo 1 de enero, su 22º Dakar consecutivo


De Barrachina (Teruel) al Rally Dakar. Con escala en Marruecos. Ése es el plan de viaje de Xavi Foj, quien de la mano del equipo Toyota Prisma-MPA se embarca en una nueva aventura con el raid más apasionante del mundo como gran reto. "El objetivo está claro: acabar entre los veinte primeros y luchar por el título en coches de serie (T2). Aunque en el Dakar, obviamente, el primer objetivo es acabar", reconocía ayer el catalán en tierras aragonesas.
Allí, a pleno sol, lucía su Toyota Land Cruiser 150, la máquina que vivirá su bautismo el próximo domingo en el Rally de Marruecos. Allí, lo de menos es la clasificación general, sino hacer los deberes para estar en plena forma el próximo 1 de enero en Mar del Plata, salida del Dakar. "En Marruecos el trazado es en margarita, así que si fallamos en una etapa, siempre se puede volver a la base, solucionar los problemas y tratar de reponerse al día siguiente", apunta Foj.
En el Dakar, sin embargo, no hay red, simplemente es un salto al vacío. Foj se adelanta y ruega "que no haya demasiado 'fesh fesh' (la arena en la que el coche se hunde y se hunde), porque eso desluce la carrera". Y trata de paladear desde ya la nueva guinda al pastel: Perú. "Creo que allí nos aguardan una etapas con muchas dunas, parecidas a las de Mauritania, pero eso sí, no en estrella sino más ordenadas. Pido a la organización más navegación, más dunas, pero menos 'fesh fesh", afirma. Habrá que ver ahora qué han reservado David Castera y compañía.
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Por lo pronto, Foj confía en su Toyota y en su nuevo compañero, Jordi Cervantes, un mecánico de primera, un auténtico manitas: "Lo conozco desde hace diez años y, además de copiloto, es un extraordinario mecánico. Y ésa es una virtud tremenda cuando uno se enfrenta a un reto como el Dakar. Llevaremos 60 kilos de más en el coche, para recambios, como un par de manguetas, un amortiguador o un palier, para poder solucionar desperfectos, porque en el Dakar te puedes tirar horas esperando la asistencia".
Sabe de lo que habla, no en vano la próxima será su 22ª edición consecutiva. Ese raid crea adicción, Xavi la confiesa: "No dejas de aprender y estoy convencido de que el Dakar te enseña a luchar. Tengo claro que en mi caso es lo de David contra Goliat, pero volveremos a luchar contra Goliat". Avisado queda Goliat.