Schwantz "Rainey y yo nos queríamos matar"
El campeón de 500cc de 1993 visitó la Redacción durante dos horas en las que recordó sus apuradas de frenada, comparó épocas y reivindicó su título: "Yo iba a ganar en Donington, pero me tiró Doohan"


Hay que ser muy bueno para haber ganado un Mundial de 500cc y ser recordado como uno de los grandes. Es el caso de Kevin Schwantz, el mítico 34 que, con una Suzuki muchas veces inferior a las motos de sus rivales, conquistó corazones con sus brutales apuradas de frenada y sus espontáneas celebraciones. El Pajarito era el campeón del público y el más espectacular gracias a esa filosofía tan suya: "Montar en moto es lo más divertido que se puede hacer con ropa". Y ésta: "Las carreras son un todo o nada".
El año pasado, fue columnista de AS y, antes del arranque de 2011, visitó la Redacción. Un honor, por la leyenda que es (su 34 está retirado) y porque es un socarrón con el que resulta fácil conectar. Igual no está bien visto decirlo pero, al no entender el castellano, lo que más le gustó del diario fue la Chica del AS de la contra. "Oh, oh!", dijo al ver a Elsa Pataky.
Entrando en materia, pronto salió a relucir su increíble pasada de Hockenheim 91 a Rainey, con la RGV dando rebotes en una frenada imposible. "Es el mejor adelantamiento de mi vida", recuerda antes de dar una máxima de piloto: "El circuito más peligroso en el que corrí es Salzburgring, pero nunca pasé miedo. Algunas veces la competición te lleva a hacer locuras, pero sólo porque te ves obligado a intentar ganar".
El texano de 46 años piensa, como muchos, que las carreras de antes eran más divertidas: "En Inglaterra aún me hablan de las carreras que hacíamos allí Rainey y yo con las Superbikes". Lo dice en referencia a su duelo en Brands Hatch 87 (Trofeo Transatlántico). Es de los mejores de la historia y se puede ver en 'Youtube' poniendo Rainey Schwantz Brands Hatch. El campeón del 93 añade: "Derrapábamos en cada curva, nos tocábamos con la moto y nos pasábamos en cada vuelta. Eso ahora no ocurre y parte de culpa la tiene la electrónica, que ayuda a igualar a los buenos con los malos. Las MotoGP son más fáciles que las 500. Con las nuestras, en cualquier momento podías salir por orejas".
Para los que dicen que Kevin fue campeón porque Rainey se cayó en Misano, su respuesta: "Yo iba a ganar en Donington, pero me tiró Doohan. Hasta esa carrera lideraba la clasificación con tres puntos sobre Wayne, que salió octavo. Le hubiera metido puntos y le habría tenido con la lengua fuera en las cuatro carreras finales. Pero todo ocurrió al revés. Me machaqué la muñeca y Wayne se puso líder. Si Doohan no me hubiera tirado, él no estaría ahora en silla de ruedas".
Aquella lesión le dolió en el alma y su rivalidad acabó en amistad: "Ya éramos amigos antes del accidente. Cuando empezamos en el 86, le odiaba y le quería matar, pero también él a mí. Nos odiábamos y nos hicimos mejores el uno al otro, porque nunca puedes permitir que te gane tu peor enemigo".
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La pregunta es qué habría hecho Rossi contra ellos, Doohan, Gardner y Lawson. "Una vez me lo preguntaron estando con Crivillé, Mick y Wayne... Dije que no sabía el ganador, pero sí que Valentino terminaría quinto Fue divertido y los periodistas italianos se fueron corriendo a decírselo a Valentino, que veía bien un quinto con nosotros en pista".
viernes, 11 de febrero de 2011