Periodista sin acreditación en Copiapó

Suena Sabina en el desayuno, a oscuras, seis de la mañana, con los habitantes de esta ciudad/Dakar pululando de aquí para allá con linternas en la cabeza. Un ejército de luces que en nada, a 40 kilómetros, vivirá la salida de etapa. Un periodista sin credencial se libra del pisotón. Es un escorpión casi albino, que un lugareño nos asegura que no pica. Que lo pruebe él. Apartamos el pie y que siga su rumbo, con o sin roadbook. El mismo día en que la web del Dakar abre con un reportaje de Nani Roma, éste abandona. En la salida, su Nissan partía por detrás del Kamaz de Chagin, el zar de los camiones. Un mastodonte de 9.500 kilos capaz de lograr mejor tiempo que el coche que acabó quinto la jornada anterior. Su pasaporte y el de Kabirov, líder de la general, son sellados antes del mío por los policías de aduanas. Hoy volvemos a Argentina. Sin la frente marchita, pero llena de arena. 'Lunfardo Express': ¡A la flauta!: Expresión de sorpresa o admiración. La de Cyril Despres, Marc Coma y compañía al ver que Helder Rodrigues, a quien seguían en trenecito entre las dunas, daba media vuelta y volvía hacia ellos al percatarse de que había equivocado el rumbo.