Catadores de arena, someliers del desierto

La de Calama era dura, capa media, de postgusto largo, se masticaba cuando uno llevaba ya unas horas esperando a que llegaran los pilotos. La de Iquique o Arica deja los labios secos, muy salina por el campamento dakariano situado junto al mar. Esta de hoy llena el paladar y se cuela en los oídos. Es más harinosa. Igual que Castelldefels deriva en Castefa, llamaremos Antofa a Antofagasta. Aquí no compite Ignacio Chivite. Ya abandonó. Le encontramos en el aeropuerto de Cachalluta (no se admiten rimas), con el brazo en cabestrillo. Nos tranquilizó, pues su novia está bien: la Bultaco del 78 duerme ya en el camión que recoge a las víctimas de este Dakar. En breve cruza el Atlántico rumbo a Barcelona. "Antofagasta reúne a los mineros del mundo", se lee en el cartel de bienvenida al aeropuerto. Pues aquí estamos, con la linterna en la cabeza, que luego no encontramos nada en la tienda, en plena noche. 'Lunfardo Express': Darse chiqué: Simular, aparentar. Que todos somos amigos y que este equipo es una piña en la que lo único que importa es la marca. El ambiente que se respira en Volkswagen.