Dakar 2011 | Primera jornada en Argentina

Sainz y Coma rumbo hacia el primer doblete

El catalán dio paso al madrileño en la salida de Buenos Aires, en una edición en la que parten como favoritos con Al Attiyah y Despres como grandes rivales. Cientos de miles de aficionados en la salida

<b>A REPETIR. </b>Carlos Sainz en el momento de iniciar el Dakar 2011 en Buenos Aires. El madrileño sale con la condición de favorito y la intención de volver a ganar.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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Entre el jueves y el viernes, veinte mil aficionados pudieron ver de cerca en La Rural los 430 vehículos participantes en el Dakar 2011. Ayer, en el día de Año Nuevo, cientos de miles inundaron el centro de Buenos Aires y comprobaron de cerca cómo suenan esos motores que cruzarán Argentina y Chile en las próximas dos semanas. Eran las dos y media cuando el motero uruguayo Sergio LaFuente Rocha abría el goteo rumbo al primer enlace; y acariciábamos las cinco cuando llegaron por fin los primeros espadas. Y, prácticamente juntos, el último en ser presentado en la categoría de motos, Marc Coma, y el primero en la de coches, Carlos Sainz. "Un hombre muy comprometido con el Real Madrid, donde juega Di María", gritaba el speaker en pleno Obelisco cuando el Race Touareg 3 subía la rampa. Minutos antes, en otro guiño a nuestra Liga, pedía a Coma que "se traiga a Messi a correr el Dakar". Pues eso, que el Madrid y el Barça también juegan en el desierto.

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Cuando Coma se disponía a subir al podio, surgió detrás de él Sainz, el dos veces campeón del mundo de rallys, el piloto que con su triunfo en 2010 cerró bocas a quienes le discutían su estrategia (correr, correr y correr) para afrontar un reto como el Dakar. Carlitos, como le dicen aquí, bajó con su Volkswagen la rampa que desembocaba en plena 9 de Julio. Giró a la izquierda y dio un acelerón, como queriendo arrancar ya la carrera, dejarse de papeleos y de palabras. Pero poco antes de ponerse el casco y enfundarse el mono, como un deseo para este 2011 que arranca, dijo: "Espero que este Dakar no sea tan apretado como el del año pasado".

Será bueno para el corazón de todos, aunque no tanto para el de Etienne Lavigne, que quiere suspense hasta el final. Él es el director de esta película que nos tendrá enganchados desde los parajes selváticos de la segunda etapa (Córdoba-San Miguel de Tucumán), a las alturas andinas de la cuarta (San Salvador de Jujuy-Calama) o el desierto de la décima (Copiapó). Juegan 430, pero ganan todos. Incluidos los organizadores, como los argentinos, que estiman un beneficio de 140 millones de euros en esta edición. "La carrera es una ganga para la promoción del turismo en Argentina, con sus millones de horas de difusión en el mundo", afirmaba el ministro de Turismo, Enrique Meyer. Pues hoy empieza esa ganga. Tras el enlace testimonial de ayer, llegamos a Córdoba. Nos previenen de los mosquitos, que en la provincia de Entre Ríos son legión. Seguramente Carlos Sainz o Marc Coma tengan otros mosquitos de que cuidarse. ¿Al Attiyah y Despres?

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