Sanción de 22 minutos a Coma por ir deprisa
Marc debe iniciar hoy la remontada desde la decimocuarta plaza, a 22 minutos y 37 segundos de Casteu, volando por las temidas dunas blancas de Talón, que podrían dar el liderato en coches a Sainz porque llega segundo, tras Al Attiyah.

No perdió el gesto Marc Coma cuando fue informado por algunos periodistas de que el Dakar se le ponía imposible. Si se tratase de otro, esa palabra maldita existiría en su vocabulario, pero no está en el del doble campeón del Dakar. El piloto catalán no sabía, al finalizar la etapa de ayer, que había sido penalizado con 22 minutos por infringir la velocidad máxima permitida en un way point oculto (la serie de lugares en los que mediante radares la organización controla las evoluciones de los pilotos). Lo que sucede es que la sanción era del día anterior. Y hasta ayer no supo cuál era su situación en la general.
En cualquier caso, se le ha aplicado la pena mínima, ya que incluso pudo ser excluido de la carrera porque superó la velocidad máxima en tres ocasiones, así lo estableció un mismo radar, pero Marc no lo vio porque su GPS no funcionaba correctamente y su equipo ha presentado una reclamación.
Marc consiguió la tercera plaza en la etapa de ayer, por detrás de Casteu, que sigue como líder, y Fretigne, que consiguió la segunda victoria de etapa para una 450cc con su Yamaha. Ahora, el catalán es decimocuarto, a 22 minutos y 37 segundos. Es decir, comienza este Dakar con la misma desventaja que ventaja llevaba el pasado año ante sus mayores rivales.
No lo tiene fácil, pero a partir de hoy empieza el Dakar del desierto, el de verdad, en el que se pueden perder y también ganar posiciones y minutos por arte del viento del desierto. "En circunstancias normales no lo tendríamos tan difícil, pero con la brida que llevamos este año y teniendo que ver a cada paso la velocidad punta es más complicado", explica Marc. Y es que el español tiene que pensar en cuidar sus neumáticos, por eso es menos entendible aún que haya tenido una penalización por superar la velocidad máxima en un enlace.
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En cualquier caso, hoy Marc saldrá con la motivación del campeón herido, dispuesto a pasar antes que nadie las temidas dunas blancas de Talón, en la provincia de Catamarca, ya cerca de Fiambalá. Hasta allí llega Carlos Sainz, a la inversa en la etapa que le costó el abandono el año pasado, en la segunda posición de la general, sólo por detrás de su compañero Al Attiyah.
El qatarí tendrá hoy que abrir pista, mientras que Carlos podrá seguir la estela de otros tres pilotos por delante. Hoy debería ser líder si nada se tuerce. Pero eso es sólo la teoría y las dunas blancas y finas como polvo de talco de Argentina son enemigas de las previsiones... Y esto es el Dakar, en África o América, una aventura loca en la que el mejor puede ir a más de veinte minutos del primero, y todo por ir demasiado deprisa.
