Carlos Gracia sería un buen presidente
Noticias relacionadas
Hace unos días hablaba con Carlos Gracia, presidente de la Real Federación Española de Automovilismo, sobre todo el lío de Max Mosley con los equipos de Fórmula 1. Cuando se supo que su homónimo de la FIA pensaba dejar el cargo en las próximas elecciones, Gracia me dio a entender que le tentaba la idea de presentarse al cargo. "¿Estás seguro, Presidente?", le pregunté yo, casi más asustado que él con lo que me estaba adelantando. Entonces quiso mantenerse prudente, aunque su declaración de intenciones ya me hizo tener muy claro que la idea le rondaba la cabeza como algo más que una simple posibilidad. Sólo una semana después, parece que ha madurado el asunto y que podría optar al cargo si es que el británico, como ha prometido a la FOTA, renuncia a la reelección (porque eso también lo tiene muy claro: nunca sería una alternativa a Mosley, sólo su relevo).
Gracia es un hombre con peso específico en la FIA, tanto por su gestión en España (no olvidemos que es presidente más veterano del deporte español, con los veinticinco años que cumple ahora) como por la importancia de nuestro automovilismo y su propia participación en la gestión de la FIA. Desconozco, sinceramente, si todo ello es suficiente como para salir elegido en el cargo, pero de lo que no tengo duda es de que sería un buen presidente del organismo internacional. Experiencia, desde luego, no le falta; pasión por el deporte, menos aún; y, muy importante, es un hombre dialogante, capaz de escuchar a los protagonistas y tener en cuenta sus criterios y opiniones... aunque con la firmeza de la que hace gala como buen aragonés. Y, que quieren que les diga, para todos nosotros sería un lujazo tener a un español al frente del automovilismo mundial. Veremos si cuaja la idea...
