Automovilismo | La intrahistoria

Del reinado en África al llanto de Japón

Manuel Franco
Redacción de AS
Actualizado a

Con sus gafas de sol rojas y la sonrisa puesta, Dominique Serieys se despidió riendo en Buenos Aires, "hasta siempre eh... porque ya no volvemos". Bromeaba con la idea de que Mitsubishi no siguiera en el Dakar. El director deportivo del equipo no podía creer los rumores y aseguraba, ya en serio, que "en 2010 volveremos más fuertes con el coche mejorado". América no le ha ido bien a Mitsubishi. Después de ser los reyes de África, con siete victorias en las últimas siete ediciones, Volkswagen les quitó el trono y además, de los cuatro Racing Lancer, el nuevo coche diésel, sólo llegó, en décima posición, el de Nani Roma. A pesar de todo, Mitsubishi es la marca dominadora de la prueba del desierto, con doce triunfos en 26 participaciones con ganadores como Stephane Peterhansel, Luc Alphand, Hubert Auriol, Jutta Kleinschmidt o el que inauguró la leyenda, Zaniroli, en 1985. Siempre con el gran Mitsubishi Montero-Pajero, el coche que hizo que los cuatro diamantes reinaran en África. Ayer, en Tokio, la capital de Japón, las lagrimas de Osamu Masuku, presidente de Mitsubishi, zanjaban la leyenda por la crisis, palabra maldita. Los pilotos prometen seguir luchando.

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