Dakar 2009 | El diario de una aventura

Gracias y hasta la próxima...

La aventura acaba en Argentina, país hermano y bello de paisajes infinitos. Llega el regreso a casa, donde espera el amor, fuerza y vida... y mi hija.

Manuel Franco
Manuel Franco
Redacción de AS
Actualizado a

La aventura termina. Me despido esperando un abrazo, desde la capital de Argentina, bello país hermano de paisajes infinitos. Viaje maravilloso, trabajo duro, continente nuevo, vidas por descubrir. A pesar de la arena, el polvo, las noches sin dormir, los desplazamientos que no acaban, los insectos y las tormentas, lluvias de arena, lágrimas del Dakar, a pesar de todos los pesares, he tenido la suerte, perdonen la falta de modestia, de vivir un viaje fascinante, rico y extraordinario por lugares increíbles. Pampa de gauchos sin tiempo; indios de la Patagonia; ballenas que bailan con las olas; Andes de saludo; Valparaíso, tierra de poetas; nostalgia del amor; desierto de desiertos en Atacama, Andes de despedida, paseo por las estrellas, Pampa blanca, dunas de nieve, España en otro lugar, bosques de dinosaurios, regreso Buenos Aires. Y la posibilidad de ser periodista, mi vida desde pequeño.

Ha sido inolvidable y espero volver el próximo año, para contarles lo que sucede en esta carrera de héroes, en esta aventura contra la naturaleza que cada año intento acercarles desde las páginas de este diario. Muchas gracias por seguir ahí.

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Antes de decir hasta la próxima, permítanme agradecer la ayuda generosa, desde el helicóptero y cada día, de mis compañeros de la sección de Motor por ser los mejores; también a la cadena SER, por la buena onda; a mi familia, como no podía ser de otra manera; y al más grande que siempre va conmigo. Gracias a cada piloto y un granito de arena para Cristóbal Guerrero, luchador de la batalla final. Déjenme dedicar, con un escalofrío y los ojos de vidrio, estas últimas líneas a mi compañero Javier Asprón, que ayer dijo hasta luego a esta casa suya del motor. Aspron, sin acento claro, ¿qué voy a hacer yo ahora sin las sonrisas de los cómplices de la tarde? Que lo sepa la gente, España y el mundo: eres un tío grande y mereces lo mejor donde vayas porque tienes esa magia de los buenos.

Gracias Chile, gracias Argentina. Gracias a usted, lector, siempre, por darme sentido. Bonita luz la que imagino: España. Regreso, a la casa donde me espera el amor, fuerza y vida, y mi hija con esos inmensos ojos donde vive un futuro lleno de esperanza. Vuelvo al invierno. Hace calor en Madrid.

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