Dakar | Octava etapa (Valparaíso - La Serena)

Sainz y Coma siguen en la senda del doblete

El madrileño volvió a anotarse una victoria de etapa en coches para dejar a su compañero De Villiers a once minutos. En motos ganó Despres, pero Marc afianzó su liderato con Fretigne a más de una hora.

<b>PARAJES ÚNICOS. </b>La prueba sigue ofreciendo estampas excepcionales, con escenarios variopintos aunque con el elemento común de la presencia de aficionados.
Manuel Franco
Redacción de AS
Actualizado a

Se le veía cansado a Marc Coma al llegar a La Serena, como esa niña a la que le gusta patinar y sus padres la obligan a seguir cuando ya se ha acabado el tiempo de la diversión. Y es que ése fue el símil que utilizó el líder del Dakar en motos cuando contó la etapa: una pista de patinaje. La de ayer era una de esas especiales con trampa, destinadas a que los líderes demuestren que lo son por su talento y no por azar. La situación de los dos españoles que mandan en la carrera era distinta antes de empezar y así se tomaron la jornada.

Carlos Sainz, que ayer logró su cuarta victoria parcial (le falta una para igualar su mejor marca de su segundo Dakar), salía de Valparaíso con nueve segundos sobre su compañero De Villiers, el favorito para los que no quieren imaginar al español en lo más alto del podio en Buenos Aires.

La etapa era propicia para Carlos: cambios de rasante, curvas, terreno pedregoso, tierra dura, largas frenadas... Un lugar donde se notaron las manos del que fuera campeón del mundo de rallys dos veces y nombrado por sus compañeros como el mejor de la historia en los tramos del Mundial. Y ganó la etapa con casi once minutos de ventaja sobre De Villiers, gran piloto, excepcional navegante, pero que está a años luz del español cuando hay que meter el coche por el sitio bueno. Sainz tenía que ir lo más rápido posible ayer antes de llegar al desierto de Atacama, terreno, en teoría, propicio para su gran rival y además con el handicap de que tener que abrir pista.

Será el día de Michel Perin, su copiloto, ganador de dos ediciones de esta prueba y uno de los mejores en su puesto, que tendrá que elegir el rumbo acertado. Porque Sainz de eso no sabe, él va por donde le manden, eso sí, más rápido que nadie. Quien sí sabe navegar es Nani Roma, el primer ganador español del Dakar, que fue cuarto ayer y sigue en esa posición en la general, con la mirada puesta en aquel refrán que habla de transformar los problemas en oportunidades, en este caso las posibles dificultades que puedan tener los Volkswagen en su gran ocasión de repetir triunfo, ahora sobre cuatro ruedas. Será difícil, pero Miller, el americano que rueda como si estuviera en las pistas de la Nascar, le está quitando un lugar en el podio que debe corresponder al gigantón catalán, que ayer tuvo la oportunidad de demostrar todo lo aprendido en el Campeonato de España de rallys de tierra.

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Mientras, Coma sigue aumentando ventaja, pese a que Despres, el campeón que sigue mostrando su cara de perro amenazante, está ya tercero y ayer ganó la etapa. Marc tiene a Fretigne, ahora segundo, a más de una hora con su Yamaha, mientras el estadounidense Street fue sancionado con quince minutos después de que cambiara el motor y ahora es cuarto.

Está por delante de un Viladoms, sexto, que debiera ocupar el tercer puesto de un supuesto podio. Pero los veinte minutos que le pusieron de sanción por llegar a la entrada de un pueblo a 140 km/h cuando no se podía pasar de 50 km/h, le han relegado en la clasificación. "Fue una pena, porque frené, pero ya no pude, me pase un poco y ahora hay que recuperar", dice Jordi. Hoy llega el verdadero desierto, el más árido, donde la deshidratación vive en el aire y el agua se hace eterno compañero de viaje.

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