Peterhansel deja solo a Roma
El español se queda como único piloto de Mitsubishi tras el abandono de 'El Africano'.

Con su bandeja de plástico marrón en la mano derecha, Luc Alphand, mochila al hombro, coge un poco de pavo frito con ensalada en el centro de la Marina de Valparaíso. Mira hacia abajo con el ánimo enterrado en el subsuelo. El ganador del Dakar 2006 tuvo que retirarse camino de Mendoza porque su copiloto se desmayó en el esfuerzo de sacar el coche de las dunas. Quizá fue injusto, pero lo cierto es que no estaba siendo el mejor Dakar para el esquiador, campeón de la Copa del Mundo en doce ocasiones.
Noticias relacionadas
Su adiós era el de la crónica anunciada, pero nadie se esperaba que ayer, en una etapa acortada, Stephane Peterhansel, el mejor de la historia de esta prueba de leyenda, no terminase la especial. El actual campeón ya llegó a Mendoza remolcado y sufrió quince minutos de penalización, pero el más grande es como esos amigos que no fallan nunca, en él siempre se puede confiar, un roble sobre raíces de acero. Pero ayer falló. O falló su Mitsubishi, el segundo de los compañeros que te llevarías a cualquier fin del mundo. La marca japonesa había ganado las siete últimas ediciones de la prueba, cuatro de ellas con el impresionante Montero MPR13. Este año estrenaban coche, el Lancer Racing y combustible: diésel. No ha salido bien.
Sin embargo ahora sólo queda Nani Roma, cuarto a más de veinte minutos de Sainz, con la vista fija en el podio y ante su gran oportunidad con el mejor equipo de raids del mundo apostando por el catalán. El primero en abandonar fue Masuoka, con problemas en el motor, el segundo Alphand y el tercero Peterhansel. Al comienzo de la especial de ayer sufrió un conato de incendio en su coche, después se le calentó demasiado y se quedó parado sin respuesta positiva de su máquina roja y blanca. Segundo abandono en veinte años de Dakar para él. A Peter, el señor de África, no le ha sentado bien el cambio de continente, pero los buenos siempre vuelven.