El orgullo de una marca española
Noticias relacionadas
En la última década, el automovilismo español seguramente ha evolucionado más y mejor que en toda su historia anterior. Una buena noticia, sin duda. Ahora a todos nos gustan más las carreras de coches, comprendemos mejor sus claves, valoramos en su justa medida los éxitos de nuestros pilotos, comprendemos las dificultades de conseguirlos En definitiva, somos más entendidos. Y aunque el camino recorrido ha sido largo, debemos ser prudentes y conscientes de que aún nos queda por delante otro trecho importante para equipararnos realmente a países de la tradición automovilística de Gran Bretaña o Italia. Y una de las cosas que aún debemos aprender es a considerar los éxitos de las marcas o las escuderías del país tan propios como los que conquistan nuestros pilotos.
Los italianos son, por supuestísimo, más tifosi de Ferrari que de Raikkonen o Massa, incluso que del irrepetible Michael Schumacher. En el Reino Unido, nombres como McLaren, Williams o Jaguar son admirados con devoci Francia vibra con los éxitos de Peugeot, Citroën y hasta Michelin. Simplemente porque se sienten identificados con proyectos tan italianos, ingleses o franceses como ellos mismos. Sin embargo, en España el doblete histórico de Seat en el Mundial de Turismos no ha tenido el calado ni el reconocimiento que merecía. Un error, en mi opinión. Porque cierto es que el campeón de pilotos es francés, pero ha sido así gracias al esfuerzo, trabajo y dedicación de un grupo humano íntegramente español, de una marca española. Y ellos también son campeones del mundo...
