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Serviá "Tuve respeto a mi amigo Fermín"

El catalán acabó undécimo, un puesto por detrás del mejor resultado de Vélez, el único piloto español que hasta ahora había participado en las míticas 500 Millas de Indianápolis

<b>AMBIENTE ÚNICO. </b>Más de 300.000 espectadores dan un aspecto único al circuito de Indianápolis.
Manuel Franco
Redacción de AS
Actualizado a

En mitad de un trueno, con el viento empujando su monoplaza y 24 coches por delante, Oriol Serviá se sentía en otro mundo. Eran las primeras vueltas de la carrera. Momentos únicos. Tres horas y media después, al acabar, con la piel erizada se quitó el casco con la imagen de Dalí y elevó la mirada al cielo dando las gracias a su amigo Fermín Vélez. El piloto catalán había terminado undécimo las 500 Millas de Indianápolis, un puesto por detrás del décimo que su amigo logró en 1997, en su mejor participación (un año antes debutó con abandono). "Fermín fue quien hizo una llamada a Telefónica, me consiguió una prueba y empecé a correr en este país. Desde entonces no he podido disputar las 500 Millas hasta ahora que la Champ Car se ha fusionado con la IRL. Siempre es mejor hacer un buen resultado, pero acabar justo detrás de lo que hizo Fermín lo tomo como una muestra de respeto", explica.

La carrera la ganó el neozelandés Scott Dixon, que salía desde la pole, por delante del brasileño Vitor Meira y el estadounidense Marco Andretti. Dixon forma parte del equipo Chip Ganassi, que ya ganó en el óvalo en 1989 y 2000 con Emerson Fittipaldi, que pilotaba este año el coche de seguridad, y Juan Pablo Montoya, respectivamente. En 2004, Dixon probó un Williams BMW en Paul Ricard y se quedó cerca de los tiempos de Ralf Schumacher. Es líder del campeonato y, desde 2005, el vencedor de Indianápolis gana el título. Danica Patrick, la única mujer que ha liderado las 500 Millas, esta vez no terminó. Ryan Briscoe le embistió cuando se incorporaba a la pista. Bajó del coche y se fue a por el australiano, pero pudieron pararla. Bella mujer, carácter de acero.

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Mientras, Oriol seguía en pista. El español fue el piloto que más puestos remontó, catorce, y el mejor entre los que llegaban de la Champ Car. "Nos falta velocidad, pero disfruté mucho. Estoy satisfecho, contento", dijo a AS. Y es que Uri conoce la competición desde antes de nacer. En el Rally Dos Mil Curvas, de 1973, su padre Salvador corrió con Montse, la madre, embarazada de Oriol.

Ellos estaban en su recuerdo. Pero sobre todo su amigo Fermín. "Donde quiera que esté, fue feliz por verme aquí y se sentirá orgulloso. Estoy seguro de que lo vio", explica emocionado Serviá. Una maldita enfermedad acabó con la vida de Fermín Vélez en 2003.

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