Esteve "Esta oportunidad es un regalo de la vida"
El piloto ilerdense presentó ayer su equipo de coches en Madrid, menos de un año después del accidente que le retiró de las motos: "Me siento como en Navidad, igual que un niño cuando van a venir los Reyes"

Minutos antes de subirse a un avión a Er Rachidia, Isidre Esteve miró su teléfono móvil y pulsó el botón verde. Un instante después lo guardó, miró a Lidia, su ángel de la guarda, y sonrió. Fue un diciembre en Barcelona, de viaje al desierto de Marruecos, y esa llamada confirmó su sueño de volver a competir, esta vez en coche.
Ayer, menos de un año después del accidente que le dejó paralítico, de encontrarse con aquella piedra en el camino de su vida y dejar la moto tirada para siempre, Isidre presentaba su equipo de coches para regresar a los raids. Fue un día especial. Isidre llegaba al salón Tapies del hotel Hesperia de Madrid con los nervios escritos en su mirada y la felicidad dibujada en su sonrisa. Ya he vuelto parecía decir. Hace unos meses, cuando ofreció su primera rueda de prensa tras el accidente, en el hospital Vall D' Hebrón, aún tenía en su rostro las huellas de la lucha contra la muerte. Entonces sorprendió a todos con palabras en las que reconocía que era un hombre con suerte: "Todo seguirá igual, sólo que ahora para saludarme tendréis que mirar hacia abajo".
Con rostro saludable y las marcas del entrenamiento en sus hombros, confirmó que no suele hablar en vano este catalán de las montañas. Con esa mezcla de humildad y ambición propia de los grandes, afirmó ayer que regresa de verdad, que para pasear ya tiene la silla de ruedas: "Comenzaré poco a poco, por eso voy a las pruebas del Nacional de Rallys TT para después intentar ir al Dakar 2009 donde se celebre. Pero mi intención es llegar a lo más alto en estos tres años de contrato, intentar hacer lo mismo al menos que hice en motos. Soy consciente de que tenemos un largo camino por recorrer".
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Para ello, este héroe de 35 años ha tenido que adaptarse a un nuevo estilo de conducción. "La adaptación del coche a mi discapacidad no es muy especial y puede llevarlo cualquiera. La diferencia está en que manejo el freno y el acelerador desde el volante, con un aro que va dentro. Es una cuestión de coordinación". Y recalcó: "Esto no me impedirá ejercer mis otras labores de director del circuito de Bellpuig y embajador de 'Wings for life'. Puedo con todo porque tengo gente muy buena a mi lado que me quiere". Miró al frente, a su Lidia, y a la izquierda, a Eric Auge, su mecánico de confianza que ahora será copiloto en el Ssangyong Kyron de 300 CV preparado por Tot Curses y patrocinado, entre otros, por Prosegur.
Hay otros pilotos de coches que no pueden mover las piernas, pero ninguno ha sido uno de los mejores en motos, el reto que ahora se plantea este héroe de nuestro tiempo. Y eso que aún no ha probado el coche, un día que espera con ansiedad: "Me siento como en Navidad, como un niño cuando van a venir los Reyes. La verdad es que esta oportunidad es como un regalo de la vida". Y es que tiene razón, es una persona con suerte, sigue aquí y mantiene la sonrisa. Realmente hay que mirar hacía arriba para hablar contigo Isidre. Suerte.
