Fórmula 1 | La calma del campeón

Alonso "No apostaría mi dinero por ningún piloto"

El asturiano, después de su gran triunfo en Nurburgring en una carrera caótica, espera cualquier cosa de este campeonato: "El Mundial es muy largo, aún quedan siete carreras y cada fin de semana es imprevisible"

<b>TRES VICTORIAS. </b>Alonso, con su triunfo en Alemania, iguala los tres grandes premios ganados por Raikkonen. Hamilton y Massa llevan dos cada uno.
Manuel Franco
Redacción de AS
Actualizado a

No se podía ver el rostro de Lewis Hamilton sino una inmensa sonrisa. Era el 10 de junio de este mismo año, en lo más alto del podio de Canadá. El joven héroe de la Gran Bretaña ganaba su primera carrera de Fórmula 1 en el año de su debut y era líder del campeonato con ocho puntos de ventaja sobre su compañero de equipo, el hombre que había dominado el Mundial los dos últimos años. La prensa internacional rendía pleitesía al nuevo rey. Mientras, Fernando Alonso, en su box, presenciaba la escena tras completar una de sus peores carreras de los últimos tiempos. Había acabado séptimo, con muchos problemas y adelantado por el Super Aguri de un desatado Takuma Sato. Muchos se apresuraron a dejar sentenciado el campeonato. El título sería para el novato prodigioso, el Tiger Woods del automovilismo.

Poco más de un mes después, cae la lluvia sobre Nurburgring, en lo que un día fue la Alemania del este, Hamilton es remolcado por una grúa que le deja en la pista mientras Fernando Alonso sigue a un aterrado Felipe Massa, que, unas vueltas después, cuando la pista vuelve a mojarse, es adelantado de manera magistral por el campeón. Alonso dobla a su compañero de equipo, pese a la resistencia del chico de Tewin, gana la carrera y devuelve la jerarquía a la competición. El bicampeón del mundo se queda a sólo dos puntos del líder del Mundial. El tercer título vuelve a ser posible.

Esto es la Fórmula 1. Estamos en un deporte extraordinario en el que lo determinante no es sólo el talento del piloto, ni la suerte, ni disponer del mejor coche, ni siquiera las condiciones climatológicas, ni los neumáticos o el motor, sino todos esos factores unidos y alguno más que se apunta a la fiesta a última hora con ganas de llevarse a la mejor chica. Y ni siquiera aquel que se sabe el mejor es capaz de apostar por nadie. Fernando, tras la carrera del GP de Europa no perdió la calma: "Siempre he dicho que el campeonato es muy largo, aún faltan siete carreras y cada fin de semana es imprevisible. Los Ferrari eran más rápidos que nosotros con la pista en condiciones normales. De repente hay un problema en el coche de Raikkonen, llega la lluvia de nuevo y McLaren gana la carrera. Esto es la F-1, yo no pondría mi dinero por ningún piloto este año, las carreras son imprevisibles".

A la teoría del asturiano se une el que debería ser su máximo rival, si la F-1 fuera justa, Kimi Raikkonen: "A veces es realmente complicado entender cómo el automovilismo puede ser de esta manera. Lo teníamos todo para que el fin de semana fuera perfecto, pero fuimos incapaces de llevarlo a buen término".

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Sin embargo, tanto uno como otro creen en sus posibilidades. "Ahora estoy a sólo dos puntos y en Hungría haré todo lo posible por ganar, tengo esperanzas en que puedo seguir logrando más puntos que el líder del campeonato. Siempre, en cada carrera salgo con la intención de lograr el máximo número de puntos posible", dice Alonso. Y Raikkonen afirma: "No estoy en el suelo, aunque el abandono en el pasado gran premio lo hace todo más difícil. Hay una carrera menos, pero tenemos un coche realmente muy competitivo". El tercero en discordia que, de momento, sigue siendo el primero también confía en sí mismo. "Aún quedan muchas carreras, pese a todo sigo siendo el líder del campeonato y, desde luego, nada está perdido", dice Lewis Hamilton.

Ahora llega el GP de Hungría, el lugar donde Fernando Alonso chocó en la salida con Ralf Schumacher el 31 de julio de 2005 y acabó undécimo, fuera de los puntos, pero también la pista en la que el asturiano logró el 24 de agosto de 2003 su primera victoria en F-1, un día en el que dobló a Michael Schumacher. Hace un año deslumbró en la lluvia. ¿Seguirá la remontada en el circuito de Budapest?

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