Raids | La entereza de un gran luchador

Esteve afronta con ilusión su nueva vida

El ilerdense asume su paraplejia tras el accidente. Ya no podrá correr, pero seguirá ligado al mundo del motor: "Volveré al Dakar en coche... pero aún falta un poquito"

Isidre Esteve
Actualizado a

Pocas veces unos aplausos suenan tan auténticos como los que ayer, en el barcelonés Hospital del Vall D'Hebrón, se le tributaron a Isidre Esteve, el motociclista del Dakar al que un malhadado accidente postró en una silla de ruedas hace un par de meses.

El piloto ilerdense (Seu d'Urgell, 1972), uno de los grandes de la carrera africana en los últimos tiempos, ofreció una sentida crónica privada de lo que ha sido (y será) su vida desde el accidente sufrido en un recóndito camino de Almería, el pasado 22 de marzo. Con admirable entereza y estado de ánimo, Esteve demostró que sigue siendo un campeón y que no renuncia a nada.

"Mi lesión es medular al cien por cien. Pero tengo muchísima suerte: mi cabeza está bien, también mis brazos. Me he dado cuenta de que puedo hacer de todo. El mundo no se ha acabado; mi vida simplemente es diferente; sólo se trata de que cuando vaya por la calle, la gente me mire un poco más abajo", afirmó, permitiéndose incluso bromear. "Ante todo, quiero agradecer a mucha gente, a los médicos, a las enfermeras, a quienes me vinieron a ver y a los que han llenado mi correo electrónico para darme ánimos. Si estoy aquí, motivado, es gracias a todos ellos".

Esteve recordó que siempre ha sido un luchador y que, pese a esta contrariedad, va a seguir siéndolo: "Puedo hacer miles de cosas. Mi mensaje a la gente que está en mi situación es que la vida sigue. Estoy contento, pese a la silla de ruedas; soy feliz. Será diferente, pero voy a seguir luchando para seguir siéndolo". ¿Y el futuro? En un hombre de tal fortaleza anímica e inquebrantable espíritu de superación, la respuesta es sencilla: seguir disfrutando del que ha sido y es su mundo.

"Sólo han pasado dos meses y medio desde la caída y me falta mucha rehabilitación. Me gustaría ir en coche al Dakar, porque me encanta la carrera y África. No lo descarto, pero aún me falta un poquito", reveló Esteve, que seguirá ingresado hasta finales de julio o principios de agosto. La rehabilitación le absorberá todo el tiempo y, cuando abandone el hospital, continuará haciéndola en el Instituto Guttman. De momento seguirá con el estimulador de ondas magnéticas, que tiene implantado en las vértebras dañadas (la T7 y la T8), para intentar mejorar la sensibilidad en las piernas.

Noticias relacionadas

Aprovechó Esteve para agradecer las gestiones realizadas por su equipo (KTM) con la fundación 'Wings for Life' (Alas para la vida), que destina recursos para investigar en el campo de la médula espinal: "Quiero acercar esta fundación a España. Acudiré con ella al gran premio de velocidad de Cheste. Este será mi primer proyecto. Hay esperanza, tal vez no en 10 ó 15 años, pero sí en 20", aventuró. "Para cuando llegue el momento, quiero estar en la mejor forma física posible".

Dice que ahora ve "pequeños detalles de la vida" que antes se le escapaban. "Seguro que no podré correr en moto, pero sí maratones en silla de ruedas. Empiezo algo nuevo y tengo ilusión". Y una última reflexión del bravo Isidre: "La vida es un regalo que hay que disfrutar como se pueda. Me siento como si estuviera en la salida de mi primera carrera".

Te recomendamos en Más motor