El Lago Rosa coronó a Peterhansel y Despres
Concluyó el Dakar más francés con un nuevo doblete para el país organizador de la prueba, en un año en el que los españoles pelearon por la victoria en motos y en coches con Coma y Sainz como buques insignia

Esta vez era rosa. Esas minúsculas bacterias que han hecho famoso el color de este lago de Senegal debían estar contentas y el marrón de otros años se escondió. El Dakar es una carrera francesa, Thierry Sabine tuvo la idea, perdido en el desierto de Libia, de unir Europa y África en un desafío único, un raid-rally que se convertiría en una leyenda para muchos, un sueño para los que se van, un reto para los que se quedan. Ver el Lago Rosa de Dakar es el edén para todos los que participan en este mito del motor. Ayer muchos lloraban, otros reían de emoción y algunos tenían su rostro satisfecho con el color gris del disgusto. Los más felices eran dos franceses.
Stephane Peterhansel y Cyril Despres volvieron a ganar su carrera. Desde 2005 no había un doblete francés y con los mismos protagonistas. El anterior databa de 2000, con Schlesser y Sainct, que lograron dos consecutivamente. Van doce y el primero fue en 1979, con Genestier y Neveu.
No fue el mejor Dakar de los españoles, la mala suerte, las averías mecánicas, las caídas o los propios errores han convertido el sueño de un doblete posible y probable del día 6 de enero, en Lisboa, en una decepción inesperada en Dakar.
En motos, Marc Coma fue el mejor de la prueba hasta que un día llegó un instante de esos que se hacen eternos. El noi de Aviá fue el piloto que más veces abrió camino, que no mordió el polvo ajeno casi en ningún momento y que más etapas, nueve, estuvo como líder, además de adjudicarse tres triunfos parciales. Pero llegó a Tambacounda en helicóptero y camilla. Se perdió, se fue al suelo y el sueño de su segundo Dakar consecutivo se derramó entre la maleza del África negra. Pese a todo, este Dakar deja seis victorias españolas en las dos ruedas. Las dos de Esteve, un piloto que puede ganar y que fue el mejor de los nuestros al final en el trigésimo lugar, a más de siete horas, y la de Jordi Viladoms, que abandonó por caída antes de llegar a Zouerat, se unen a las tres que logró Marc.
El vencedor final, que invirtió más de 51 horas en completar el recorrido, sólo se impuso en dos especiales, pero, pese a romper el cambio de su KTM dos veces, consiguió su segundo triunfo en la prueba tras el de 2005. Entonces murieron dos pilotos, igual que en esta ocasión: el surafricano Elmer Symons y el francés Eric Aubijoux. En este desafío, hasta el dolor máximo se asume como si de soldados en guerra se tratara y ayer, antes de empezar la especial, se escuchó un tremendo minuto de silencio en la playa de Dakar.
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De las nueve victorias en la carrera africana con que ya cuenta Peterhansel esta es la de menos brillo. Ni una sola victoria de etapa del galo, pero también ni una sola especial ganada por Mitsubishi. Esta vez los Volkswagen estuvieron muy cerca y sólo los problemas mecánicos de De Villiers y Sainz impidieron que los alemanes lograran el primer triunfo de un diésel. Diez victorias de etapa para los Touareg para ofrecer en el balance publicitario de la marca. Pese a todo, Mitsubishi consiguió la séptima victoria consecutiva en coches: Jutta Kleinschmidt (2001), Masuoka (2002-03), Peterhansel (2004-05-07) y Alphand (2006). Y la duodécima en total. El primero en ganar para los nipones fue Zaniroli, en 1985. KTM también arrasa desde que ganara Meoni en 2001-02 y le siguieran Sainct (2003), Roma (2004), Despres (2005-07) y Coma (2006). Tantas como Yamaha.
Roma ha estado triste este año y su carrera no ha cumplido las expectativas, pero mejorará seguro. Sainz ha demostrado que ya está preparado para ganar este reto suyo, una prueba que cada vez le gusta más. Finalmente fue noveno, dos puestos mejor que en su primera participación, logró cinco victorias de etapa y mostró su clase en el desierto y en los caminos. Volverá para vencer. Igual que Coma. No ganamos, pero once etapas fueron españolas. El Dakar 2007 ha terminado en el rosa del lago, soñemos ya con el doblete de 2008. Suerte a los héroes de África.
