Coma se afianza y Monterde pierde casi todas sus opciones
COma finalizó sexto, mientras que Monterde rompió en dos ocasiones el coche y perdió casi cuatro horas en línea de meta
El oráculo de Alejandro Magno, sito en el monumental oasis de Siwa, el punto habitado más al oeste de Egipto, dictó hoy sentencia. En el día de su cumpleaños, Marc Coma (30) se afianzó al frente de la clasificación general, pese a entrar sexto en un etapa que nuevamente ofreció dificultades de navegación y fue más rápida de lo previsto, a pesar de las dunas gigantes.
Coma y Viladons partieron hoy primeros, abriendo pista, y esta circunstancia les perjudicó. Mal advertidos por el libro de ruta, los pilotos tardaron en hallar la trazada buena y se perdieron durante los primeros kilómetros.
De ello se benefició el francés David Casteau, ganador de la etapa por delante del chileno Francisco López Contardo y el brasileño Jean de Azevedo.
Viladons y Coma entraron quinto y sexto respectivamente, a 4:16 y 5:54 del galo. "Hemos tenido algunos problemas al principio para encontrar la ruta y después hemos ido bastante bien, tranquilitos, rodando todo el tiempo en grupo", explicó Coma. "Mañana saldremos un poco más tarde que el resto, algo que nos beneficia a la hora de tomar pista", agregó.
A pesar del retraso acumulado hoy, el colchón que los dos pilotos catalanes disfrutan es superior a la media hora respecto a su inmediato perseguidor, el también chileno Carlo de Gavardo y de más de 49 minutos sobre De Azevedo.
La batalla de hoy se disputó, no obstante, en las impresionantes dunas cortadas del gran mar de arena, algunas de las cuales descendían en picado cinco y seis metros.
"La parte más complicada han sido las dunas, algunas eran realmente temibles", explicó De Gavardo, séptimo en la etapa de hoy.
El gran mar de arena es una enorme depresión que se desliza en espectaculares ondulaciones al capricho de los vientos a lo largo de la frontera entre Egipto y Libia
Engullido por sus dunas, desapareció por completo y sin dejar rastro alguno el poderoso Ejército del conquistador Cambises, cuando el persa se dirigía a Siwa.
La mala noticia provino, una jornada más, del piloto Víctor Ribera, quien tras romper el motor en los días anteriores, hoy se fue al suelo y hubo de abandonar la carrera.
"Sólo tengo algunas contusiones y he visto doble porque me golpeé la cabeza, pero estoy bien. Nada grave", explicó.
Una suerte similar sufrió hoy el piloto español Jose Luis Monterde, quien rompió en dos ocasiones el coche y perdió casi cuatro horas en línea de meta.
El castellonense se quedó sin caja de cambios a escasos metros del primer puesto de control, en un terreno llano sin aparentes dificultades.
Averías
Tras dos horas, los mecánicos repararon la avería y Monterde pudo seguir, pero a la entrada del tercer control, en la zona de piedra menuda que sucede a las grandes dunas, quebró la transmisión delantera.
"Ha sido cuestión de mala suerte, en terrenos fáciles. Poco que hacer ya, a no ser que rompan", explicó a Efe el castellonense, visiblemente molesto.
Hasta hoy, y excepto el primer día que ya luchó con la
transmisión del BMW X5, Monterde había controlado con mucha autoridad la carrera.
Tanto su compañero de equipo, Paulo Nobre -tercero hoy-como el ruso Sergey Shmakov -ganador en Siwa- perdían al inicio de la etapa más de media hora.
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Mañana los pilotos se volverán a enfrentar al mar de arena, en una etapa similar entre Siwa y Baharaiya que debe servir para despejar todas la incógnitas.
Serán 430 kilómetros cronometrados a través de un trazado que combina dunas cortadas, terrenos con mucho falaise (polvo) y tramos rocosos en los que los corredores pueden volver a superar los 150 kilómetros por hora.