Dani Sordo le pierde el respeto al rey Loeb
En su primera participación como piloto oficial de Citroën, el cántabro marcha segundo tras su jefe de equipo y ambos se han distanciado del resto. Su excepcional rendimiento lo avala la victoria en tres tramos del primer día

Le sienta bien el dorsal número dos en los flancos de su Xsara. Dani Sordo, en su primera participación como piloto oficial de Citroën, no sólo está cumpliendo a la perfección su misión de cubrir las espaldas al jefe de filas, Sebastien Loeb, sino que también se ha permitido el lujo de perderle el respeto. El cántabro ganó tres tramos de la infernal primera etapa del Rally de Alemania y, junto al bicampeón, se ha escapado del resto.
Cuando Dani llegó al lago de Bostalsee a arrancar su flamante Xsara le informaron de que las especiales que debía cubrir estaban en un estado lamentable. Había llovido toda la noche y no sólo había charcos y humedades, sino que también el barro se había metido en la carretera. Así las cosas, mientras que Loeb decidía montar neumáticos intermedios duros, Sordo elegía un compuesto un poco más blando y Marcus Gronholm, el segundo clasificado del Mundial, eligió compuesto para mojado.
Y pronto se vio que los de Citroën habían acertado, ya que comenzaron a distanciarse del finlandés de Ford. Pero Dani sufrió porque era la primera vez que rodaba en esas condiciones de piso con un 'World Rally Car' e incluso acabó el tramo con una rueda rota. Loeb también tuvo un susto al sufrir un trompo. En la segunda especial la joven promesa cántabra se imponía por primera vez, algo que se repetiría en dos ocasiones más durante la jornada. Una de ellas fue en el cuarto tramo cuando se le paró el coche al tirar de freno en una curva, problema que también le sucedió en el tercer tramo. En esa especial no tuvo tanta suerte y se impuso Loeb.
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Si en la primera pasada los de Ford se equivocaban, en la segunda el error de los pilotos de la marca del óvalo era aún mayor, ya que alguien les dijo que iba a dejar de llover y montaron neumáticos duros para piso seco, cuando sucedió todo lo contrario. En Citroën eligieron un compuesto mucho más blando y eso les valió dejar casi sentenciado el rally a falta de dos etapas. Porque no sólo Loeb y Sordo se escapaban en cabeza, sino que el otro Xsara del equipo PH pilotado por Toni Gardemeister les escoltaba en tercera posición de la clasificación, con Gronholm y Petter Solberg (que había sufrido un accidente en el 'shakedown' y tuvo a sus mecánicos trabajando hasta las cuatro de la mañana) a continuación, lejos del dúo de cabeza.
Y si la presión de ser segundo en Citroën no fue tal para Sordo, y su adaptación a los diferenciales mecánicos no supuso freno, todo lo contrario ocurrió con el otro español, Xevi Pons, que pasaba a la situación contraria. Sus tiempos fueron muy discretos a lo largo de la jornada e incluso se marcó una excursión por un viñedo al salirse en una curva de izquierdas del cuarto tramo, al parecer por un error de notas. Marcha undécimo a casi cuatro minutos del líder.
