Renault y Michelin repiten la historia
Alonso venció en Canadá con el coche y los neumáticos galos, como Szisz cien años antes

Eran las seis de la mañana, amanecía en Le Mans cuando dio comienzo el primer gran premio de la historia. 26 de junio de 1906, región del Sarthe, en Francia. Dos días después, un bigotudo húngaro llamado Ferenc Szisz entraba vencedor con un Renault AK calzado con neumáticos Michelin. Vencía el que está considerado como el primer GP de Francia, aunque la F-1 moderna comenzó en 1950. Una de las claves de aquel triunfo estuvo en la utilización de unos neumáticos de borde desmontable y preinflado que permitían cambiarlos en sólo dos minutos, frente a los casi quince que se tardaba en cambiar los que se montaban sobre rueda de artillería sólida, utilizados mayoritariamente en la época. Además, el Renault era un coche de menor peso que el resto, lo que les permitió encajar esa nueva tecnología.
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Aquel día toda Francia estaba de fiesta, más de 180.000 aficionados fueron testigos del triunfo del mecánico-piloto Szisz, que supo mantener la ventaja que tenía tras la tercera vuelta a aquel trazado de Le Mans de 103,8 kilómetros.
Cien años menos un día después un piloto español, Fernando Alonso, conseguía la victoria en el GP de Canadá sobre un Renault con neumáticos Michelin. De nuevo la utilización de los compuestos galos resultó decisiva.
